“En un agujero en la tierra, vivía un hobbit. No un agujero nauseabundo, sucio y húmedo, repleto de restos de gusanos y con olor cenagoso; ni siquiera un agujero seco, sencillo y arenoso, sin nada en él para sentarse o para comer: era un agujero hobbit, y eso significa comodidad...



