Uno de los aspectos que me gusta desarrollar en Mundok es el cultural y artístico. Quizá me gusta hacer más hincapié en ello, que, en otros sectores por mi mayor afinidad a las expresiones artísticas, ya sea en forma de exposiciones, museos, cuadros, música o cine, entre otros.
Una de las últimas exposiciones que fuimos a ver en familia fue a la que ofreció Yoko Ono en el MUSAC (Museo de Arte Contemporáneo) en León. Ofrece alguna de sus obras más famosas y disruptivas para poder entender el arte performance, y demostrar que ella fue alguien antes de ser la esposa del mítico Beatle.

Insound and Instructure
Yoko Ono, nacida en Tokio en 1933, estudió filosofía, poesía y composición musical entre Japón y Estados Unidos. En los años cincuenta comenzó a crear sus primeras obras y sentó las bases de una práctica que sigue evolucionando en la actualidad.
El título de esta muestra tiene su origen en un concierto y una exposición que la artista celebró el 20 de julio de 1964 en la sala Yamaichi de Tokio. Los dos términos reflejan sus formas de integrar el sonido y las instrucciones en su práctica artística. El punto de partida de muchas de las creaciones de Ono son, precisamente, sus instrucciones: piezas de texto que invitan al lector a imaginar, experimentar, realizar o completar la obra. Son las ideas, más que los materiales, las que integran la esencia de su producción artística.
A principios de la década de 1960, el loft de Ono del 112 de Chambers Street de Nueva York se convirtió en un centro vital del arte experimental, donde compartió junto a La Monte Young una serie de innovadoras performances. La exposición pone de relieve su influencia como pionera de la performance, el cine experimental, el arte conceptual, la instalación y la participación del público.
Pomelo, el libro de instrucciones
En 1964, Ono publicó POMELO / GRAPEFRUIT, una recopilación seminal de más de 200 instrucciones que invitan a los espectadores a ejecutar las obras con su propia participación. Algunas de las creaciones presentadas en esta muestra tienen su origen en POMELO; otras, en cambio, pertenecen a las décadas posteriores, cuando Ono abrió su visión artística al activismo, el feminismo, la paz y el medioambiente.

La exposición en el MUSAC
Este espacioso museo ofrece muchas posibilidades a la hora de exponer una obra. Con anterioridad hemos podido disfrutar de otra exposición de renombre internacional de la mano de Ai Weiwei, activista y artista contemporáneo chino, opositor al régimen chino.
La exposición de Ono es corta (apróx. 60 minutos) y muy participativa, como ella desea. Por lo que, no es la típica exposición de ver y admirar, sino que se le añade la palabra “participar”, muy conveniente si te acompañan niños con ganas de experimentar.


Algunas obras de la exposición son las siguientes:
Pieza Corte [Cut Piece]
1964
Película de 16 mm B/N y sonido estéreo transferida a vídeo
Interpretada por Yoko Ono en New Works of Yoko Ono, Carnegie Recital Hall, Nueva York, 21 de marzo, 1965
Filmada por David y Albert Maysles
8’ 27’’
Yoko Ono es considerada una de las pioneras de la performance y PIEZA CORTE es una de sus creaciones más reconocidas en esta disciplina. La artista la ha interpretado al menos en seis ocasiones, entre ellas en la presentación inicial realizada en julio de 1964 en Kioto, en Tokio y en el Carnegie Hall de Nueva York al año siguiente, que es la versión que podemos ver en este vídeo. La artista sube al escenario con unas tijeras e invita a las personas del público, de una en una, a cortar su vestido. Hay que señalar que esta performance ha sido concebida para ser interpretada tanto por hombres como por mujeres. La obra ha suscitado diversas lecturas. Quizá nos recuerda un poco al arte performance de Marina Abramovic.

TV Cielo [Sky TV]
1966
Videoinstalación, circuito cerrado de vídeo
Dimensiones variables
Esta es una de las primeras videoinstalaciones de circuito cerrado. Lo que vemos es el propio cielo de León. El cielo es un tema recurrente en toda la obra de Ono. Aquí la cámara recoge un paisaje siempre cambiante y dinámico, que nos enfrenta a la incapacidad de ver la obra de manera integral. La obra desdibuja además la distinción entre el exterior y el interior del museo estableciendo una conexión entre ambos.

Mosca [Fly]
1970-1971
Película de 16 mm color y sonido mono transferida a vídeo
Dirigida por Yoko Ono y John Lennon
Partitura y concepto de Yoko Ono
Banda sonora de Yoko Ono y John Lennon
25’
Ono utiliza por primera vez el medio cinematográfico como vehículo de expresión en la década de los sesenta, y durante los años siguientes realiza una serie de películas. MOSCA parte de una instrucción contenida en TRECE PARTITURAS PARA PELÍCULAS DE YOKO ONO (THIRTEEN FILM SCORES BY YOKO ONO) (1968), que también se incluye en esta exposición. Realiza esta obra en un momento en el que está desarrollando su interés por los derechos de la mujer, el cuerpo y la búsqueda de la libertad personal. La cámara recorre el cuerpo desnudo de una mujer siguiendo los movimientos de varias moscas que se desplazan por él. La banda sonora que la acompaña es una pieza en la que Yoko Ono evoca con su voz el sonido de los movimientos de una mosca. Una obra curiosa. Quizá llamativa para su época.

Laberinto – Asombra [Amaze]
1971
Instalación, madera, metal, pintura, plexiglás e inodoro
402 x 402 x 250 cm
Esta obra se produce por primera vez en 1971 para la exposición individual de Yoko Ono en el Everson Museum of Art. En esta primera versión del laberinto se instala un retrete en el centro. El laberinto de plexiglás se coloca directamente sobre el suelo del museo y tres lados y medio del cubículo central se forran con un elemento laminado de espejo unidireccional que bloquea la visión desde el exterior. El público puede acceder y encontrar la manera de llegar al punto central. Al entrar en la instalación, el visitante pasa de observador a observado. Esta obra también nos recuerda los espacios confinados y la dicotomía entre la privacidad y lo público. Hay que tener cuidado porque puedes golpearte sin querer. Me pasó a mí y a tres miembros de mi familia.

Rayos de la Mañana [Morning Beams]
1997
Instalación, cuerdas de poliéster y metal
600 x 600 x 900 cm
Esta instalación forma parte de su serie RAYOS. Un día entré en la cocina por la mañana y descubrí que la habitación estaba llena de todo tipo de rayos de luz que emanaban de diversos objetos. Había rayos serpentantes, rayos en zigzag, rayos curvos… Era increíble. Desde entonces, sigo visualizando rayos de luz que emanan de objetos inanimados. RAYOS DE LA MAÑANA es lo que visualicé al observar una foto de la sala del MoMA [Oxford].
y.o. 1997

Memoria vertical [Vertical Memory]
1997
21 impresiones iris enmarcadas y 22 placas de plexiglás
31,8 x 49,5 cm x 4,4 cm c/u + 9 x 28 cm c/u
En esta serie de veintiuna fotografías se superponen las imágenes de tres hombres que han desempeñado un papel relevante en la vida de la artista: su padre, su marido y su hijo. La imagen resultante es un retrato en el que dirigen la mirada hacia el mismo lado. Yoko Ono nos dice: «Cada foto muestra a un hombre que se preocupó por mí en un momento concreto de mi vida en el que yo pasaba por una situación importante». La artista ha trabajado con la fotografía como una técnica más para desarrollar su obra conceptual.


Puertas [Doors]
2011
Instalación, 9 puertas de madera antiguas intervenidas por la artista
262 x 84 x 8 cm c/u
Esta instalación fue realizada por la artista en un año especialmente prolífico en el que creó varias instalaciones de gran escala para su exposición individual en Hiroshima. En Puertas, de la que existen dos versiones, las puertas pierden su función de umbral, ya que el público ha de rodearlas para deambular entre ellas. En este recorrido las paredes se vuelven invisibles. Esta obra podría simbolizar las pruebas que se han tenido que superar a lo largo de una vida, en la que se debe decidir qué puertas abrir y qué caminos tomar.

Sí [YES]
Acrílico sobre lino imprimado con gesso blanco
100 x 100 cm
Esta obra guarda relación con Pintura de Techo [Ceiling Painting], también conocida como Pintura del Sí [Yes Painting], de 1966, expuesta en la galería Indica de Londres ese año. Ono conoció a John Lennon a través de esta pieza. La artista ha empleado este adverbio de forma repetida, ya que “era un momento en el que necesitaba la palabra sí en mi vida”. También lo ha utilizado en obras de arte público como vallas publicitarias y banderolas. El empleo de un mismo mensaje o concepto de forma transversal mediante diversas técnicas es también característico de Ono, que ha trabajado de forma indistinta tanto en el ámbito del museo como en el espacio urbano. Esta obra de la muestra está conectada con otros once cuadros distribuidos por el itinerario en los que se recogen mensajes simples que actúan como detonantes para imaginar o contemplar.

Conclusión
La exposición Insound and Instructure permite entender a Yoko Ono más allá de los tópicos, mostrando una trayectoria coherente donde la idea precede al objeto y el espectador forma parte activa de la obra. Desde sus instrucciones escritas hasta sus instalaciones y performances, el recorrido evidencia cómo sonido, palabra y participación construyen un lenguaje artístico propio que sigue dialogando con temas como la libertad, el cuerpo, la memoria y la responsabilidad individual frente al mundo.





