Arusha, la puerta de los safaris: nuestra llegada a Tanzania y un poco de historia
Tanzania fue mi primer contacto con África subsahariana. Antes de aterrizar en el aeropuerto del Kilimanjaro pudimos ver desde el aire la mágica e impresionante cima de África, un prólogo a un gran capítulo de nuestras vidas viajeras. Esta parte de África no se puede describir en unos párrafos, ni siquiera en varios artículos, es una tierra que se huele, que se saborea, que te impregna y contagia un estilo de vida radicalmente distinto comparado con donde vivimos. Las personas son cercanas y te contagian felicidad, danza, movimiento y pocas preocupaciones.
Jambo! Es lo primero que oyes al bajar del avión y lo que te repetirán cien veces al día, con una sonrisa, en cada hotel, cada gasolinera y cada parada del 4×4. Enseguida aprendes que todo se hace pole pole, “despacio, despacio”, una filosofía de vida que en el Kilimanjaro se convierte en norma de supervivencia. Para dar las gracias, asante sana, “muchas gracias”. Y para quitarle hierro a cualquier contratiempo, el famoso hakuna matata, “no hay problema”. Sí, el de El rey león: la expresión es real, aunque los tanzanos usan más a menudo hamna shida, y el jambo es sobre todo el saludo que se dedica al visitante, porque entre ellos se oye más mambo o habari.
Todo eso es suajili (kiswahili), la lengua que une a Tanzania. Nació en la costa del Índico a partir de una base bantú africana, enriquecida durante siglos con palabras árabes, persas, portuguesas, indias e inglesas: la propia palabra safari, que en suajili significa simplemente “viaje”, viene del árabe. Hoy es lengua oficial de Tanzania junto al inglés, la hablan decenas de millones de personas en África oriental y central, y desde 2022 tiene incluso su día mundial, el 7 de julio, proclamado por la UNESCO. En un país con más de cien etnias y lenguas, Julius Nyerere apostó por el suajili como idioma común tras la independencia, y esa decisión explica buena parte de la fuerte identidad nacional tanzana que se respira desde el primer jambo.
Éramos cuatro amigos con un plan sencillo: tres días de safari por el norte de Tanzania y, para dos de nosotros, el reto de subir al Kilimanjaro, antes de emprender el camino a la costa y a Zanzíbar. Todo empezaba en el mismo sitio, una ciudad que casi nadie pone en la lista de deseos y por la que pasa prácticamente todo el que viene a ver animales: Arusha.
¿Dónde está Arusha y por qué todos los safaris salen de allí?
Arusha está en el norte de Tanzania, a los pies del monte Meru y a unos 80 km del Kilimanjaro, y es el campamento base de los safaris del llamado circuito norte. Desde aquí se sale hacia el Serengeti, el cráter del Ngorongoro, Tarangire, el lago Manyara o el lago Natron, casi siempre en 4×4 y con un conductor-guía.
La ciudad tiene un clima templado gracias a la altitud (unos 1.400 m), así que las noches refrescan incluso en temporada seca. Es ruidosa, comercial y muy viva: cientos de agencias de safari, talleres de Land Cruiser, mercados, cafeterías para viajeros y un tráfico que gira sin parar alrededor de su famosa Torre del Reloj.
Arusha también tiene peso político. Aquí se firmaron en 1961 documentos clave de la independencia de Tanganica y aquí Julius Nyerere proclamó en 1967 la Declaración de Arusha. Hoy es la sede de la Comunidad de África Oriental, alberga el Tribunal Africano de Derechos Humanos y de los Pueblos y, entre 1994 y 2015, acogió el Tribunal Penal Internacional para Ruanda. No es raro que la llamen “la Ginebra de África”.
Cómo llegar a Arusha desde España
No hay vuelo directo desde España: lo habitual es volar con una escala hasta el aeropuerto internacional del Kilimanjaro (JRO), a unos 50-60 km de Arusha, y seguir por carretera alrededor de una hora.
- Aeropuerto de llegada: Kilimanjaro International Airport (JRO), entre Arusha y Moshi. El aeropuerto de Arusha (ARK) es pequeño y sirve sobre todo vuelos internos y avionetas hacia los parques.
- Escalas habituales: Oriente Medio, Estambul, Ámsterdam o Adís Abeba, según la aerolínea. Compara rutas con antelación porque los horarios cambian por temporada.
- Traslado: lo más cómodo es que lo organice el hotel o la agencia del safari. Exteriores recomienda concertar el transporte con el alojamiento y usar solo taxis oficiales.
Nosotros volamos vía Doha con Qatar Airlines, y la recogida la organizaron desde el hotel de manera ágil y eficaz. Realmente, rápido para Tanzania, es decir, que acabamos llegando con calma.
Qué ver en Arusha en uno o dos días
Arusha se suele usar como ciudad de paso, pero si tienes una tarde libre antes o después del safari, hay unos cuantos planes que merecen la pena.
La Torre del Reloj y el centro
La Torre del Reloj es el punto de referencia de la ciudad y la foto obligada. Se repite que marca el punto medio entre El Cairo y Ciudad del Cabo; en realidad es una leyenda de la época colonial, ligada a la vieja ruta “del Cabo a El Cairo”, y el punto medio geográfico real queda muy lejos de aquí. Sabiendo eso, la foto tiene incluso más gracia.
Monumento y museo de la Declaración de Arusha
Un pequeño museo junto al monumento Uhuru explica la Declaración de Arusha de 1967, el texto con el que Nyerere lanzó el Ujamaa, su socialismo africano basado en la autosuficiencia y las aldeas comunitarias. Para entender la Tanzania de hoy, es una visita corta y muy útil.
Mercado central
Si te gustan los mercados, el central de Arusha es un buen baño de realidad: fruta, especias, telas kanga, herramientas y mucha conversación. Lleva chelines en efectivo, guarda el móvil y deja que te guíen los olores.
Parque Nacional de Arusha y el monte Meru
A media hora del centro está el Parque Nacional de Arusha, pequeño y poco masificado: jirafas, búfalos, monos colobos y los lagos Momella. Es una buena opción para estrenarse antes del gran safari. El monte Meru (4.566 m), el volcán que domina la ciudad, se sube en unos tres o cuatro días y muchos lo usan como aclimatación antes del Kilimanjaro.
Sin embargo no hicimos nada de esto último, para ir directamente a hacer un safari en los parques más grandes y con mayor fama.
Qué comer en Arusha: nuestra cena etíope con las manos
Una de las mejores sorpresas de Arusha fue una cena etíope: una gran bandeja compartida, sin cubiertos, comiendo con las manos. Arusha es una ciudad muy cosmopolita, con comunidades india, etíope y somalí, y eso se nota en la mesa.
Así se come a la etíope, por si te animas:
- La base es la injera: un pan plano, esponjoso y ligeramente ácido, hecho con harina de teff (un cereal diminuto propio de Etiopía) y fermentado durante días. Hace de plato, de cubierto y de pan a la vez.
- Encima se sirven los guisos, en montoncitos alrededor de la bandeja: wat (guisos especiados de carne, a menudo con la mezcla de especias berbere), shiro (crema de garbanzo o haba), gomen (verdura de hoja rehogada) y otros. En nuestra bandeja había también arroz, una concesión al gusto local.
- Se come con la mano derecha: arrancas un trozo de injera de los rollos que acompañan, pellizcas con él un poco de guiso y te lo llevas a la boca. La izquierda, mejor quieta.
- Se comparte todo. Existe incluso la costumbre del gursha: dar un bocado con la mano a otro comensal como gesto de cariño o de amistad.
🖼️ [FOTO: la bandeja de injera con los guisos y las manos cogiendo un bocado.]
Y para probar comida tanzana
La cena etíope fue un acierto, pero si quieres comer lo que comen los tanzanos, apúntate estos platos:
- Nyama choma: carne a la brasa, normalmente de cabra o de vaca, el plato de reunión por excelencia.
- Ugali: una masa espesa de harina de maíz que se come con la mano, acompañando guisos y verduras.
- Chipsi mayai: tortilla de patatas fritas a la tanzana. Barata, contundente y por todas partes.
- Mishkaki: brochetas de carne marinada, muy típicas de la comida callejera.
- Makande: guiso de maíz y alubias, comida de diario en muchas casas. Lo tuvimos de entrante en el lodge de Karatu, como te cuento en la entrada del lago Natron.
De hecho, me sorprendió la calidad de la carne, quizá porque la ganadería recuerda a la de hace varias décadas en occidente, donde no hay piensos modernos o aditivos, y el ganado se cría en gran libertad comiendo pastos naturales, y aunque eso no sea económico, se nota mucho en el sabor de la carne.
Dónde dormimos en Arusha: Mvuli Hotels Arusha
Dormimos en Mvuli Hotels Arusha, un hotel de gama media en Kundayo Road, a unos 3 km del centro, con jardín, piscina y restaurante. Está en una zona tranquila y con mucha vegetación, algo que se agradece en una ciudad tan ruidosa. Lonely Planet lo cita entre los buenos alojamientos de gama media de la ciudad, con habitaciones amplias y mosquiteras.
Lo que encontrarás hoy:
- Habitaciones con aire acondicionado, baño propio y mosquitera.
- Jardín, terraza y piscina exterior.
- Restaurante con cocina africana e internacional y desayuno incluido en muchas tarifas.
- Aparcamiento gratuito y wifi.
- A unos 40 km del aeropuerto del Kilimanjaro.
Un lugar razonable para lo que buscábamos entonces. Si quieres algo más premium entonces tendría que ser otra cosa.
Consejo práctico: para la primera noche, busca un hotel con jardín y fuera del centro. Llegas cansado, sales temprano hacia el safari y lo que necesitas es dormir bien y que la agencia te recoja en la puerta.
Subir al Kilimanjaro: lo que vivieron dos de nosotros
Antes de que empezara el safari, dos de nosotros ya habían cumplido su parte del reto: el Kilimanjaro, con sus 5.895 metros, el techo de África y la montaña aislada más alta del mundo. Lo subieron en seis días por la ruta Marangu, la única que se hace durmiendo en refugios, pasando por Mandara, Horombo y Kibo Hut, y llegaron a Uhuru Peak, la cima, el 7 de septiembre de 2015 a las 6:30 de la mañana.
🖼️ [FOTO: las cabañas de Horombo con la cima nevada del Kibo al fondo.]
Datos rápidos si te lo estás planteando:
- Base habitual: Moshi, aunque muchas agencias recogen en Arusha, a unos 80 km de la montaña.
- Siempre con guía autorizado: no se puede subir por libre.
- Coste: solo las tasas del parque rondan los 870-1.000 USD por persona según la ruta y los días; un paquete completo de gama media, de 2.000 USD en adelante.
- El gran enemigo es el mal de altura: cuantos más días, más probabilidades de llegar arriba.
Las etapas, los refugios, la noche de cumbre y todos los consejos los cuento en la entrada dedicada: 👉 Subir al Kilimanjaro por la ruta Marangu.
Breve historia de Tanzania
Para entender lo que ves desde la ventanilla del 4×4 —los masáis con sus rebaños, las aldeas, el suajili como lengua común— ayuda conocer un poco la historia del país.
Una de las cunas de la humanidad
El norte de Tanzania guarda algunos de los yacimientos más importantes para entender la evolución humana. En la garganta de Olduvai Louis y Mary Leakey encontraron restos de homininos de casi dos millones de años, y en Laetoli se conservan unas huellas de hace unos 3,6 millones de años, probablemente de Australopithecus afarensis. África oriental, a lo largo del Gran Valle del Rift, es una de las regiones clave en la historia de nuestra especie.
La costa suajili y el comercio del Índico
Durante siglos, la costa fue un mosaico de ciudades comerciales que miraban al mar: Kilwa, Zanzíbar, Bagamoyo. Comerciantes árabes, persas e indios llegaban con los monzones y de esa mezcla nacieron la cultura y la lengua suajili. En el siglo XIX, el sultán de Omán trasladó su capital a Zanzíbar, que se convirtió en el gran centro del comercio de clavo, marfil y personas esclavizadas de África oriental. Bagamoyo era uno de los puntos de partida de esas caravanas.
Hago una pequeña interrupción para recordar nuestro viaje a Omán y el desarrollo de esta civilización poco conocida, que llego a ostentar un gran esplendor entre los siglos SVII-XIX, particularmente debido al comercio de esclavos.
La colonia alemana y la rebelión Maji Maji
A finales del siglo XIX, la parte continental pasó a formar parte del África Oriental Alemana. La imposición de cultivos de algodón y trabajos forzosos provocó la rebelión Maji Maji (1905-1907), una de las grandes revueltas anticoloniales de África, aplastada con una represión y una hambruna que costaron decenas de miles de vidas. Arusha nació en esa época como una pequeña guarnición alemana.
El mandato británico y la independencia
Tras la Primera Guerra Mundial, el territorio, rebautizado Tanganica, quedó bajo administración británica. La independencia llegó de forma pacífica el 9 de diciembre de 1961, con Julius Nyerere al frente. Zanzíbar se independizó en 1963 y, tras la revolución de enero de 1964, ambos territorios se unieron el 26 de abril de 1964 en la República Unida de Tanzania (TANganica + ZANzíbar).
Nyerere, el Ujamaa y la Tanzania de hoy
Nyerere, al que todavía llaman Mwalimu (“maestro”), apostó por el suajili como lengua nacional y por una identidad común por encima de las más de cien etnias del país. La Declaración de Arusha de 1967 abrió la etapa del Ujamaa: nacionalizaciones y concentración de la población rural en aldeas comunitarias. Aquello dejó un país con una fuerte identidad nacional y una estabilidad poco habitual en la región, y también un fracaso económico que el propio Nyerere acabó reconociendo.
El multipartidismo llegó en 1992, aunque el mismo partido (hoy el CCM) gobierna desde la independencia. La capital oficial es Dodoma, mientras que Dar es Salaam sigue siendo el gran centro económico. Desde 2021 preside el país Samia Suluhu Hassan, la primera mujer en el cargo, reelegida en octubre de 2025 con un poco realista 97,6 % oficial de los votos en unas elecciones marcadas por protestas con víctimas mortales y un corte de internet.
Requisitos para viajar a Tanzania en 2026
Si estás preparando el viaje ahora, esto es lo que necesitas, según las recomendaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores (actualizadas el 20 de octubre de 2026):
- Pasaporte con al menos seis meses de validez y tres páginas en blanco.
- Visado de turismo: 50 USD, hasta 90 días. Se tramita en el portal oficial visa.immigration.go.tz o a la llegada en el aeropuerto del Kilimanjaro. Usa solo el portal oficial: hay muchas webs intermediarias que cobran de más.
- Nuevo seguro obligatorio: desde el 1 de octubre de 2026, para entrar en Tanzania continental hay que contratar un seguro de entrada de 44 USD (válido hasta 92 días). Zanzíbar tiene además el suyo propio. Lleva también un seguro de viaje completo: la sanidad fuera de Dar es Salaam es limitada.
- Fiebre amarilla: solo se exige si llegas desde un país con riesgo de transmisión o has hecho escala larga en uno. Desde España, no.
- Malaria: hay riesgo en el país. Pide cita en un centro de vacunación internacional para que te indiquen profilaxis y vacunas.
- Dinero: chelín tanzano para el día a día; dólares para parques y agencias, mejor billetes emitidos después de 2009.
- Bolsas de plástico prohibidas: te las pueden retirar al entrar.
- Seguridad: Exteriores recomienda viajar con precaución. Tras las protestas electorales de 2025 hay fuerte presencia policial; evita aglomeraciones y ten cuidado con lo que fotografías y compartes en redes.
- Contrata con agencias registradas: Exteriores avisa de estafas con falsas agencias de safari que venden por internet o por teléfono.
Con respecto a las bolsas de plástico, he de destacar que una de las cosas que más me llamaron la atención la primera vez que pisé este país, y que luego ha sido un constante en países del África subsahariana, es la proliferación de plástico tirado por muchos lugares. No saben o no pueden reciclar plástico. No tienen una costumbre en tirar los productos no biodegradables a un sistema de reciclaje, por lo que el resultado es nefasto: grandes campos y cunetas llenas de plásticos a lo largo de cientos de kilómetros. De ahí que estén empezando a tomar decisiones drásticas (y en mi opinión acertadas) como es el caso de prohibir las bolsas de plástico.
Cuánto nos costó el safari (y por qué hoy sería más caro)
Nuestro safari privado de tres días con una agencia local de Arusha nos costó 667 USD por persona en 2015, unos 2.668 USD para los cuatro. Incluía tasas de los parques, 4×4 con techo abierto, conductor-guía en inglés, pensión completa en los lodges y agua. Quedaban fuera las propinas, los vuelos, los visados, los seguros y el alcohol.
Ten en cuenta que ese precio es de hace más de diez años. Las tasas de los parques y del área de conservación del Ngorongoro han subido de forma notable desde entonces, así que hoy un itinerario parecido costará bastante más. Pide siempre el desglose de tasas en el presupuesto: es la parte que no se puede negociar y te sirve para comparar agencias.
La agencia además la encontramos a través del propio hotel, por lo que es algo que no recomendaría si quisieras fiabilidad y tenerlo todo atado desde tu lugar de origen. Nosotros no necesitábamos tener una agenda demasiada estricta por lo que esperamos (con algo de riesgo) a estar allí para negociar mejores condiciones. Creo que al final nos salió bien, pero si ahora voy de nuevo no me arriesgaría, y menos con una familia con niñas pequeñas.
Consejos y peros de Arusha
- Es una ciudad de paso, y se nota. Hay mucho vendedor insistente cerca del centro y de las paradas de safari. Un “hapana, asante” (no, gracias) con una sonrisa suele bastar.
- No camines de noche. Exteriores desaconseja los desplazamientos a pie de noche y la conducción nocturna fuera de las ciudades. Y este consejo lo aplicaría a casi cualquier ciudad africana, y en particular, de la subsahariana.
- Reserva el primer y el último hotel con traslado incluido. Te ahorras negociar taxis con el cansancio del vuelo.
- Aprende cuatro palabras de suajili: jambo (hola), asante (gracias), karibu (bienvenido), pole pole (despacio). La última la vas a oír a todas horas, en la montaña y fuera de ella.
- Cambia dinero en bancos o saca de cajeros. Las casas de cambio se cerraron por orden del Gobierno.
Preguntas frecuentes sobre Arusha
¿Merece la pena quedarse en Arusha o es mejor ir directo al safari?
Con una noche al llegar es suficiente para la mayoría. Si te sobra un día, el Parque Nacional de Arusha o una vuelta por el centro y el museo de la Declaración de Arusha son buenos planes para aclimatarse.
¿A qué distancia está Arusha del Kilimanjaro?
La ciudad está a unos 80 km de la montaña. Las subidas suelen arrancar desde Moshi, más cerca de las puertas del parque, aunque muchas agencias recogen a sus clientes en Arusha.
¿Qué aeropuerto está más cerca de Arusha?
El aeropuerto internacional del Kilimanjaro (JRO), a unos 50-60 km y alrededor de una hora por carretera. El aeropuerto de Arusha (ARK) solo tiene vuelos internos.
¿Es seguro viajar a Arusha?
Exteriores recomienda viajar a Tanzania con precaución. En Arusha, los riesgos más habituales son los tirones y los robos, sobre todo de noche y a pie. Con traslados organizados, sin exhibir objetos de valor y siguiendo las indicaciones del hotel, la estancia suele ser tranquila. Sentido común y precaución de día, como en toda África. De noche no se aconseja salir.
¿Cuánto cuesta un safari desde Arusha?
Depende mucho del número de días, del tipo de alojamiento y de si es privado o compartido. Nosotros pagamos 667 USD por persona en 2015 por tres días privados; hoy, con las tasas actuales, hay que contar con bastante más (quizá el doble como poco). Pide presupuestos detallados a varias agencias registradas.
¿Hace falta visado para Tanzania desde España?
Sí. El visado de turismo cuesta 50 USD y se pide en el portal oficial o a la llegada. Desde octubre de 2026 hay que sumar un seguro de entrada obligatorio de 44 USD.
Mapa del Itinerario
Próxima parada: rumbo al lago Natron
A la mañana siguiente nos esperaba el 4×4 y una pista de tierra hacia el norte, hacia el lago Natron y la Montaña de Dios. Te lo cuento en la siguiente entrada.
Viaje realizado en septiembre de 2015. Datos prácticos revisados en noviembre de 2026.




