Continuación de El Cusco Inca.
Como ya mencioné en el artículo anterior, introductorio a las costumbres y pensamientos incas, la cosmovisión andina dio forma a la vida de esta avanzada civilización precolombina.
Recordemos que Cusco, y gran parte del territorio inca, estaba situado a una altura relevante. Esto implicaba que cuando los cielos se encontraban despejados se pudieran ver las estrellas de una forma extraordinaria, poco comparable con otros lugares de América más allá de la cordillera andina.

Del cielo nocturno, los incas veneraban de forma especial a la vía láctea andina, la cual puede apreciarse en todo su esplendor desde Cusco y alrededores. Era conocida como Hatun mayu “el gran río”. Los pueblos andinos la utilizaban principalmente para fines agrícolas, astronómicos, medir las estaciones secas y de lluvia. También le dieron forma terrenal a través de representaciones de la llama, la cría de la llama, el pastor, el cóndor o el zorro.
Y aquí enlazo con el Valle Sagrado de los Incas, en el que para los incas, el valle sagrado era un reflejo de la vía láctea, cuyo río principal es el Vilcanota, y cuyas constelaciones podemos encontrar en forma de enormes esculturas talladas por medio de terrazas agrícolas a los lados de las montañas.

El Valle Sagrado, se caracteriza por la gran cantidad de sitios arqueológicos como palacios, andenes, canales, etc. que hicieron de este valle un lugar de descanso para los incas. El nombre del valle se aplica al tramo del río que comprende los poblados de Pisac, Calca, Coya, Lamay, Yucay, Urubamba y Ollantaytambo.
En el recorrido de un día que hicimos por este hermoso lugar (que se encuentra a unos 40 km de la ciudad de Cusco, pudimos visitar los yacimientos más importantes, básicamente el de Pisaq, Ollantaytambo y de Chinchero.

Parque Arqueológico de Pisaq
Nuestra primera parada en la visita al Valle de los Incas fue el recinto arqueológico de Pisaq (a unos 3400 metros de altura), aunque sólo pudimos hacerlo en parte, debido a su extensa magnitud, puesto que era más grande incluso que Machu Picchu.

El nombre del lugar proviene del idioma quechua, que significa perdiz, generalmente se utilizaban los nombres de animales, para indicar abundancia de éstos en el lugar o alguna similitud de diseño en la conformación geográfica, o leyendas que tuvieran como protagonista al animal mencionado.
Pisac fue una gran ciudad en la época inca. Construida sobre la montaña, con el río Vilcanota al frente, se alzaba una de las ciudades más importantes incaicas, construida en este estratégico lugar para el control del Valle Sagrado.
Consta de una gran cantidad de construcciones, como atalayas, murallas, templos, palacios, barrios, andenes, observatorios astronómicos y un largo etc. La expresión visible de esta construcción es la figura del cóndor, la cual se puede distinguir todavía hoy en día sobre la montaña que abarca la ciudad inca de Pisac.

En Pisac podemos distinguir los varios sectores de mayor importancia.
Sector Agrícola con Andenes
Uno de las construcciones agrícolas más características del mundo inca fueron los andenes. Con la finalidad de aumentar la producción, ganar tierras cultivables y fijar la estructura de la tierra a prueba de terremotos, los incas desarrollaron un complejo sistema de andenes y de obras hidráulicas complementarias (acordémonos de que los incas eran grandes maestros en la creación de sistemas hidráulicos, que los españoles no supieron ni pudieron entender durante la época colonial). Los andenes se construyeron edificando muros de contención de piedras sobre las laderas de la montaña, que luego eran rellenados con tierras de buena calidad y abonos naturales. En Pisac se encuentran gran cantidad de ellos, que van desde los 2100 a los 3500 metros de altitud, ubicándose unos 16 sectores agrícolas distintos.

Sector de los Torreones.
Existen una gran cantidad de torres, ubicadas de manera estratégica al borde de precipicios, en sitios que ofrecen gran visibilidad. Existen más de 20 torreones que estaban en su día intercomunicados, donde almacenaban armas, comida y agua.

Barrios
También existen una buena cantidad de barrios, del que desafortunadamente poco pudimos visitar en una hora y media. El complejo es tan grande que solo te da tiempo a tener una buena idea del mismo si no dispones de uno o días completos para ello. En el tour visitamos el sector Qantus Raqay, y quizá el más interesante, el sector Q’allaqasa, donde pudimos visitar algunas viviendas o edificios de carácter administrativo.


Sector Sagrado del Intihuatana
Quizá sea uno de los lugares más interesantes del complejo de Pisaq, pero debido a la lejanía y a la escasez de tiempo, no pudimos acceder al mismo (ni siquiera pudimos verlo de lejos ya que se encontraba en otra parte de la montaña). Este era el centro administrativo y religioso de Pisac, situada estratégicamente, donde se podían visualizar las torres, los caminos y la zona del valle sobre el río Vilnacota.
En este lugar se encontraban los palacios y templos de la nobleza inca, siendo las construcciones más finas del complejo, destacando, una vez más, el Templo del Sol. También en este sector se encontraba el usno o lugar de cylto donde se podía dirigir la palabra o hacer oraciones, entre otros.
Sector de la Necrópolis o el Cementerio Inca
En Pisac se encuentra el mayor cementerio inca conocido, frente a la ciudad, ocupando varios kilómetros de longitud, con miles de tumbas que fueron profanadas en búsquedas de tesoros. Se contemplan a lo lejos como orificios en la roca, siendo éstos, los sepulcros profanados.
Ya hemos visto más arriba la importancia que dan los incas al culto de los muertos, en particular, a los reyes incas con el proceso de embalsamamiento y posterior participación de las momias en ritos y costumbres del día a día.

“Cuando los indios entierran a sus difuntos, les ponen plata y oro en la boca, en las manos, en los senos. Los vistes con ropas nuevas y ponen otras dobladas dentro de la mortaja. También bolsas para llevar la coca, calzados y tocados, para todo esto le sirva en la otra vida”
Instrucciones contra las Ceremonias y Ritos que utilizaban los Indios
Pisaq, pueblo y mercado
Realmente, la visita al Valle Sagrado de los Incas, empezó en el pueblo de Pisaq, que fue mandado a construir por el Virrey Francisco de Toledo en 1570, caracterizado por ser un pueblo pintoresco con viviendas de adobe, paredes blancos, balcones azules y techos de teja de corte Colonial. Es conocido por su feria dominical, que hoy en día todavía conserva su encanto.
Apenas estuvimos unos 30 minutos en el pueblo, en una tienda de joyería, ya que en el pueblo también se trabaja la orfebrería. Nos hicieron una explicación del proceso de trabajo para luego proceder a vendernos toda clase de colgantes, amuletos, anillos, etc. relacionados con la simbología de la cosmovisión incaica.



Ollantaytambo
Situada a unos 70 km. de Cusco, en el Valle Sagrado de los Incas (2800 metros sobre el nivel del mar), se encuentra la importante ciudad de Ollantaytambo, a la cual fuimos después de dejar atrás el complejo arqueológico de Pisaq.
Ollantaytambo, a medio camino entre Pisaq y Machu Picchu, tenía una posición estratégica, pues era un complejo administrativo, militar, religioso y productivo que controlaba las regiones comprendidas al norte y al este, a nivel defensivo y de conquista.

Y justamente, por esta ubicación estratégica, que la resistencia contra las fuerzas españolas encabezadas por Manco Inca, se replegó a la fortaleza de Ollantaytambo desde Cusco. Este enclave sirvió para que los incas derrotaran a los españoles en la batalla de Ollantaytambo. Pedro Pizarro (hermano del conquistador Francisco) narra que “cuando llegaron los españoles al lugar se quedaron asombrados pues está tan fortalecido, que es cosa de llorar, porque el asiento donde está situado es muy fuerte, inexpugnable, de andenes y de muros muy altos y fortalecidos… En la primera acometida nos mataron un caballo y dejaron mucha gente herida… Intentamos tres acometimientos más, para tomar esta fortaleza y el pueblo, y cada vez que lo intentamos fuimos rechazados… los indios desviaron el río hacia el llano donde nos encontrábamos y tuvimos que retirarnos…”
Leyendas sobre el origen de Ollantaytambo
Las ciudades alojamiento, que albergaban a miles de personas y que cumplían funciones administrativas, económicas, religiosas, y ofrecían un lugar de descanso, eran llamadas Tambos.
De la conjunción de “tambo” que especificaba el uso del sitio como gran alojamiento o refugio, y del título de la leyenda Ollantay, surgió el nombre de la ciudad conocida como Ollantaytambo o refugio de Ollantay.
La leyenda cuenta un relato que ofrece un poco de épica, una princesa, un perdón y un héroe. Cuenta la leyenda que cuando reinaba el inca Pachacutec, uno de los guerreros más importantes era el general Ollantay, que por su valor y hazañas, solo el rey Inca lo superaba en dignidad. Este guerrero no solo obtuvo el reconocimiento del rey sino que también se enamoró y sedujo en secreto a la princesa Cusi Coyllor (estrella), la ñusta o hija predilecta del soberano. Pero este amor era imposible porque ella pertenecía a la Nobleza inca y nunca podría casarse con alguien de su clase. La negativa del rey Inca fue rotunda.
Antes de que Pachacutec perdiera su favor y lo castigara, el guerrero Ollantay decidió rebelarse y huyó a su provincia del Antisuyo, donde los súbditos le rindieron pleitesía, convirtiendo el antiguo tambo, en la fortaleza de Ollantaytambo. Aunque el rey Inca tratara de conquistar esta fortaleza, sus esfuerzos durante 10 largos años fueron en vano, y éste murió sin recuperarla.
Sin embargo, un hábil general, Rumi ñawi, se infiltra en el bastión, fingiendo que había sido torturado por el Inca. El general, aprovechando la fiesta del sol, y la consecuente fiesta y bebida durante tres días seguidos, conduce al ejército durante la noche a la fortaleza y acaba derrotando a Ollantay. El nuevo Inca, decide en primer término, condenarlos a muerte, pero al final acaba arrepintiéndose y los restituye de todos los cargos, llegando incluso a delegar a Ollantay el poder soberano para representar al Inca en su ausencia, cuando éste sale de Cusco.

¿y dónde queda Cusi Coyllur en esta historia?
Durante este largo periodo de 10 años, no se sabe nada de Cusi Coyllur, ya que su padre la había encerrado en una oscura prisión. Por otro lado, la hija de Ollantay y de Cusi, Ima Sumac, se había criado en el palacio de las vírgenes del sol. Un día paseando por los jardines del palacio identificó unos gemidos de una mujer desolada, que resultó ser su madre, Cusi Coyllur, la cual se encontraba confinada en una estrecha y secreta caverna.
Ima Sumac desvela el paradero de Cusi Coyllur e intercede con el nuevo Inca (su hermano) para que la liberen. Ollantay también se entera de la existencia de Cusi Coyllur y acude a ver a su amada y también a su hija después de tantos años, re-encontrándose finalmente con su familia.
Ollantaytambo: el centro sagrado y el corazón de los incas
Ollantaytambo no fue solamente una fortaleza y centro logístico, sino que también era un prestigioso centro sagrado para los incas.
“Las exequias de los incas eran muy solemnes, el cuerpo difunto lo embalsamaban, y no se sabe cómo lo hacían, pero quedaban tan enteros que parecían vivos, luego las vísceras y el corazón lo enterraban en un pueblo llamado Ollantaytambo… En el templo del sol de Ollantaytambo se encontró que utilizaban oro derretido en lugar de mezcla, con que juntamente con el betún que ellos ponen, quedaban las piedras asentadas unas con otras.”
Inca Garcilaso de la Vega
Este rito se asoció al culto de los ídolos llamados Huaiques, que consistía en que los Incas realizaban una estatua propia imitando a esa persona, llamándole Huaique, que en quechua significa hermano. Se construían en diversos tamaños y materiales, dependiendo el tamaño, y tenían gran veneración. Cuando querían destacar la importancia de la estatua, se introducían en el interior de la misma, cenizas obtenidas del corazón o vísceras del difunto.

Ollantaytambo el antiguo pueblo Inca, la fortaleza Casa del Sol, los lugares sagrados, los andenes y los depósitos
Ollantaytambo fue residencia del Inca conquistador Pachacútec, la cual constaba de viviendas y alojamientos para sus funcionarios civiles, militares y religiosos; con murallas, fortalezas, templos, observatorios, tumbas etc. También tenían obras hidráulicas, desagües, andenes para cultivos, todo ello desarrollado como en Cusco, plasmando un modelo adecuado a su ideología expansiva y a su visión cósmica mágico-religiosa.
El antiguo pueblo inca de Ollantaytambo está dividido en dos partes por el río Patacancha. Se construyeron acequias que discurren hoy en día por las calles, y siguen suministrando agua fresca potable a cada una de las viviendas. Se considera este pueblo como el asentamiento humano más antiguo de Sudamérica.

El sector ceremonial, que es el más relevante, tiene su inicio en la plaza Mayaraqui que contiene numerosos vanos de puertas, que tienen como fondo la colina, la fortaleza del Sol y los andenes de Pumatallis. Según se asciende por los restos incas, eventualmente llegas al edificio más imponente, el Templo del Sol, con grandes bloques pétreos finamente tallados y adosados sin ningún tipo de argamasa, con imágenes de tres chacanas.

Debido a la cosmovisión inca, se mantenía un Templo del Sol en los lugares más importantes, como centro del mundo espiritual que unía los tres mundos; el cielo, la tierra y el mundo subterráneo, que se mantenían en equilibrio mediante la renovación de los sacrificios, ritos y ofrendas ofrecidos en acciones de gracias al Sol supremo.

Igualmente, sobre el lado sur de la Fortaleza se puede apreciar el observatorio astronómico y templo de Inkamisana, donde se observaban las estrellas, siembras, cosechas, nubes, etc. con el fin de buscar presagios, vaticinios o mejores momentos del año para la agricultura.
Otro lugar destacado en el complejo de Ollantaytambo es la fuente de la Ñusta o de la princesa de sangre real. Encuadrada por el símbolo de la chacana, tallada en granito, se realizaban ritos de purificación y se celebraban ceremonias simbólicas que exaltaban la fecundación y fructificación de la tierra mediante el poder vivificador del agua.
Es otro ejemplo de la maestría inca en ingeniería hidráulica, donde a través de canales subterráneos construidos desde manantiales situados a unos 15 km de distancia, conseguían proveer de agua la totalidad del complejo, donde en caso de ser sitiados militarmente, nunca carecerían de este medio vital.
La montaña Pinkuylluna
Justamente enfrente del Templo del Sol, se puede apreciar la montaña Pinkuylluna, donde se visualiza un gigantesco perfil escultórico de 140 metros de altura, tallado en la montaña de Tunupa Viracochan, el ayudante del creador, que fue enviado para pacificar a los hombres y mujeres, y enseñarles a convivir en armonía y bienestar, no sin antes sufrir una serie de percances. Es otro de los tantísimos ejemplos de cómo los incas utilizan la orografía del terreno para crear figuras sagradas.


Cerca del perfil nos encontramos una serie de esbeltas construcciones que fueron utilizadas por los incas como almacenes (collcas) para guardar provisionalmente alimentos que abastecían a la población y las guarniciones militares, tanto en tiempo de paz como de guerras. Esta inteligencia y planificación logística les permitió crear centros administrativos, económicos y políticos para ocupar racionalmente territorios y expandir su influencia y conquistas.
Chinchero
Después de un breve almuerzo en el mágico enclave de Ollantaytambo, nos dirigimos a la última parada del día, el pueblo de Chinchero, donde se mezcla tradición (a través de la fábrica de prendas de ropa con alpaca), restos incas, y construcciones cristianas realizadas a posteriori.
La ciudad inca de Chinchero fue construida aproximadamente en 1478, por el Inca Tupac Yupanqui. Era un complejo religioso-político militar, donde todavía en la plaza central, se pueden ver doce hornacinas trapezoidales de gran tamaño, donde se solían colocar momias de la realeza inca. Su nombre proviene del término chinchay, que es un felino importante del área andina.



Por esta importante ciudad pasaba el camino más directo desde Cusco hacia Machu Picchu, y de hecho, varios de nuestros acompañantes durante esta jornada, se quedaron a pernoctar en un lugar cercano para dirigirse a la maravilla del mundo al día siguiente.
Ya con la colonia española, Francisco de Toledo mandó construir la iglesia de Nuestra Señora de Montserrat de Chincheros, que fue edificada, una vez más, sobre bases de palacios incas, y que está adornada con pintura mural, cuadros coloniales y un altar de madera con revestimiento de pan de oro.


A posteriori, para acabar la jornada, nos llevaron a una tienda textil de alpaca, donde nos agasajaron con té y pastas, mientras nos hacían una explicación del proceso de fabricación de ropa. Un dato a tener en cuenta, y que distinguen en la fábrica, es la diferencia entre ropa hecha del pelaje de alpaca, alpaca bebé o mezcla. La opción más cara que ofrecen es la ropa hecha de alpaca bebé, que básicamente es el primer pelaje que se le esquilma a la alpaca, y por tanto, considerado el mejor y el más puro. Esto les sirve para vender la ropa a un precio un tanto desorbitado, por lo que me conformé con un jersey de alpaca normal, que también ha hecho su función durante el último año.

A continuación Machu Picchu, la joya y maravilla inca.