Continuación de Tercer Día en Venecia con Bebé.
Venecia es un buen punto de partida para alquilar un coche y desde allí hacer una incursión a los vecinos Balcanes, en particular, ambos la península de Istria en Croacia y el pequeño país de Eslovenia. Venecia está a poco más de 100 kilómetros de la frontera eslovena.
Me sorprendió particularmente que el alquiler de coches en el aeropuerto de Venecia fuera tan barato, pero entiendo que la gran parte del turismo que llega a dicho aeropuerto tiene como objetivo y fin último visitar la ciudad monumental italiana, y no suele pensar hacer un viaje en carretera por los alrededores. Como comenté, Venecia es una ciudad libre de vehículos por lo que el alquiler de un coche para su visita no tiene mucho sentido, de ahí que haya un más que probable exceso de oferta de autos, y más aún, en temporada baja.

Cuando viajas con un bebé y quieres alquilar un coche, es imprescindible contar con tu propia sillita de coche traída de casa, o si quieres viajar más ligero, se puede pedir que te incorporen una sillita que tenga la propia empresa de alquiler. Ésta última no es mi opción favorita porque no sabes si ha podido sufrir algún golpe y, por tanto, no ofrece una seguridad parecida a la que el bebé suele tener en tu coche. En nuestro caso, no tuvimos opción de traernos la sillita y, aunque al final supimos instalarla en el coche, el personal de la compañía de alquiler no supo ayudarnos a montarla. Adicionalmente, tampoco es aconsejable hacer exceso de kilómetros con un bebé de pocos meses ya que no es conveniente que esté incorporado en el coche más de un par de horas. La elección de hacer una pequeña vuelta por la península de Istria y Eslovenia obedece a que realmente es un viaje cómodo de pocos kilómetros diarios.

La Península de Istria
Como comentamos en Venecia, la península de Istria fue muy importante para el crecimiento de la propia Venecia ya que el material con el que están hecho las bases solidificadas de la ciudad de Venecia, es madera de los bosques de esta región. Istria es una península al noroeste de Croacia que geográficamente es un saliente en el mar Adriático. Su carácter estratégico comercial y militar ya lo vieron claro los romanos cuando la fundaron ya en el 200 a.C.

Durante la época romana, Pula experimentó un período de crecimiento y prosperidad, convirtiéndose en una importante ciudad portuaria y centro administrativo en la región. La presencia romana en Pula dejó una huella indeleble en la ciudad, como lo evidencian los monumentos y ruinas romanas que aún se conservan en la actualidad, destacando el emblemático Anfiteatro o Arena de Pula o el Templo de Augusto por citar los dos ejemplos más importantes de la ciudad.
Después del colapso del Imperio Romano en el siglo V d.C., Pula pasó por varios periodos de dominación, incluidos los bizantinos, lombardos y francos. En el siglo XIII, la ciudad fue conquistada por la República de Venecia, que dejó su influencia en la arquitectura y cultura de la región. Más tarde, formó parte del Imperio austrohúngaro, luego del italiano (en la época entreguerras), posteriormente el yugoslavo, y finalmente, quedó encuadrada en la moderna Croacia en 1991.

Pula tiene medio día o sino un día de visita en temporada baja o invierno si obvias pasar un rato en alguna de las playas cercanas. Si llegas por la tarde, como hicimos nosotros (sobre las 18:00 de la tarde), tendrás poco tiempo para explorar esa tarde-noche. Descansamos, dimos una pequeña vuelta por la ciudad y conseguimos algo de comida.
Me resultó llamativa, por un lado, la poca disponibilidad para aparcar en toda la zona centro de la ciudad, y por otro, se daba la paradoja de que había muy poca actividad turística y hostelera. No quiero imaginarme las dificultades serias de aparcamiento que deben sufrir en esta ciudad los veraneantes en las épocas estivales.
A pesar de la aparente gran circulación y movimiento en la ciudad, solo encontramos unos pocos sitios abiertos para cenar esa noche, y a la mañana siguiente, estuvimos buscando prácticamente durante una hora, una cafetería para desayunar. O el establecimiento abierto solo te servía bebida (vinos y cervezas a las 9:00 de la mañana) o podías comprar un café y algo de bollería, pero sin poder tomártelo en el sitio al no tener mesas ni sillas. Después de deambular unos kilómetros, acabamos por desayunar en un banco en pleno invierno. Nos salvó el día tan excelente y soleado que nos hizo y que, posteriormente, supimos aprovechar.

Todos los puntos de interés de la ciudad se concentran en un mismo lugar. Es decir, en el centro del casco urbano está situada la ciudadela o fortaleza de Pula en un alto, y alrededor de esta, nos encontramos con el resto de los lugares de interés. Por tanto, un plan de visita que implique dar la vuelta a la fortaleza parándose en determinados puntos, para acabar en lo alto de la misma, y que lleve unas 2-3 horas con un añadido de 2 horas si llevas un bebé a cuestas, en mi opinión es una visita perfecta. No da más de sí la ciudad.
Anfiteatro de Pula
El Pula Arena o anfiteatro de Pula es un anfiteatro romano construido en el primer siglo de nuestra era, y por su tamaño está dentro de los más grandes que se puedan encontrar en la actualidad. Es todo un ejemplo del poder arquitectónico romano que ha demostrado ser lo suficientemente robusto para llegar hasta nuestros días con un estado de conservación excelente.

La construcción romana adopta una estructura elíptica y se encuentra adyacente al litoral, empleando piedra caliza blanca proveniente de la región de Istria. El anfiteatro aprovecha el desnivel del terreno, por lo que la parte más cercana al mar tiene 3 niveles y unos 30 metros de altura, y a medida que te vas alejando hacia el interior y subiendo una cuesta, acaba contando solo con dos niveles.
Se estima que el anfiteatro podía albergar hasta 20.000 espectadores en su época de esplendor. Era utilizado para eventos como peleas de gladiadores, carreras de carros y otros entretenimientos públicos típicos de la época romana.
A partir de la caída del imperio romano, el anfiteatro fue objeto de desuso e incluso de expolio en diversas épocas. No fue hasta el SXIX cuando los franceses, de la mano de Auguste Marmont comenzó la restauración de este. En la actualidad, es utilizado para eventos culturales y espectáculos, como conciertos, representaciones teatrales y festivales de cine. Su acústica natural y su impresionante entorno lo convierten en un lugar popular para eventos de todo tipo.
En mi opinión, Pula bien merece una visita para contemplar este icono romano de Croacia. Al estar abierto puedes contemplar todo el interior por fuera, y al aprovechar el desnivel del suelo, puedes dar un pequeño paseo cuesta arriba, para ver unas increíbles vistas del interior, y del anfiteatro con el mar como telón de fondo. No considero que se deba pagar una entrada exageradamente cara para turistas (EUR 10), teniendo en cuenta que puedes ver lo mismo desde el exterior.
Embarcadero de Pula y Con-Catedral de la Asunción de María
El anfiteatro de Pula es un buen punto de partida para abordar tu visita al resto de la ciudad de Pula. Más teniendo en cuenta que el propio anfiteatro cuenta con parking bastante grande donde poder dejar el coche. Una vez visitado el magno edificio romano pasamos a dar una vuelta por el embarcadero hasta llegar al edifico de la Con-Catedral de la Asunción de María, en el que parte del edificio tiene orientación al puerto y el otro a la calle céntrica y comercial de Kandlerova ul.
Respecto a la marina, poco tengo que destacar, ya que, al encontrarse en temporada baja, estaba todo prácticamente cerrado. Nos quedamos con las ganas de comer en el restaurante que se encuentra en el espigón de entrada al mar (Valli Fine Bistro) pero se encuentra cerrado hasta la temporada de primavera verano.

Respecto a la Con-Catedral de la Asunción de María, no pudimos entrar dentro del edificio. Después de leer varias opiniones, parece que es un lugar que tiene un horario limitado de apertura al público. Lo destacable del entorno es el añadido de la fortaleza veneciana del SXVII que le da un aspecto original. La propia iglesia, originaria del SV pero sometida a multitud de ampliaciones y reformas es de decoración y arquitectura sencilla (al igual que la fortaleza).


El Foro de Pula
Siguiendo por Kandlerova ul. se llega al lugar con más significado de la ciudad: el Foro de Pula o antiguo foro romano de Pula que también sirvió de plaza de la ciudad medieval de Pula. Se trata de un complejo arqueológico que data de la época romana, que era el centro de la vida pública y social de la ciudad. Incluía varios edificios y estructuras, como templos, basilicas, edificios administrativos y plazas públicas. La arquitectura y las ruinas en el Foro de Pula muestran la influencia romana en la región y son un testimonio del pasado glorioso de la ciudad. Como era de esperar, el propio ayuntamiento se encuentra aquí, aunque no es el edificio más relevante de la plaza.

Templo de Augusto
Situado en uno de los extremos del Foro de Pula, este edificio es un templo romano dedicado al primer emperador romano, Augusto, construido en los primeros años del SI d.C. El diseño del Templo de Augusto sigue los cánones de la arquitectura romana clásica. Es un edificio rectangular sobre un podio con cuatro columnas corintias en la fachada, que sostienen un frontón triangular. Destacaría el detalle decorativo de los frisos de las columnas. Es otro edificio que ha podido sobrevivir dos milenios hasta llegar a nuestros días. Quizá su reconversión en iglesia y su posterior uso como granero le permitiera aguantar hasta nuestros días. Tampoco pudimos entrar al interior por encontrarse cerrado pero lo más destacable del edificio podemos verlo desde el exterior.

Mosaico del castigo de Dirce
Cuando remueves un poco de tierra o edificios en ciudades con tantos años de historia, te puedes encontrar sorpresas maravillosas. Justo esto les pasó en Pula al remover unos escombros causados por bombardeos en la Segunda Guerra Mundial. Se encontró un enorme mosaico romano en perfecto estado de conservación, y que, para verlo, tienes que desviarte un poco de la calle principal.
Este mosaico, que data del siglo II o III, fue diseñado originalmente para cubrir el suelo de una habitación central en una residencia romana. Con una extensión de 65 metros cuadrados, el mosaico exhibe patrones geométricos junto con representaciones detalladas de peces y aves. Se divide en dos secciones y está enmarcado por un borde decorativo.

La sección más pequeña del mosaico muestra hexágonos encerrados por una cenefa trenzada, mientras que la sección más grande presenta nueve rectángulos geométricos detallados. En el rectángulo central, se representa el castigo mitológico de Dirce, donde dos jóvenes sujetan un toro por los cuernos mientras una mujer yace debajo de ellos.
No obviaría este mosaico visible a simple vista en la visita a Pula, aunque tengas que atravesar un aparcamiento de piedras y llegar a la entrada de un edificio nada reseñable.
Arco de los Sergios
Siguiendo la calle comercial, en este punto llamada Ul. Sergijevaca, llegamos a un arco romano, llamado Arco de los Sergios, que fue construido a finales del siglo I a.C. durante la época del Imperio Romano.
El arco conmemora la victoria de la familia Sergia en las guerras entre Roma y las tribus ilirias de la región. Es un arco triunfal construido a expensas de Salvia Postumia en honor a Lucia Sergio Lépido que participó en el bando de Octavio en la batalla de Actium de 30 a.C. Los Sergios eran una influyente familia romana que desempeñó un papel destacado en la historia y la política de la región de Istria.

El arco de 8 metros de altura fue erigido contiguo al lado interior de una de las puertas de la muralla de la ciudad, denominada Porta Aurea. Por ende, su ornamentación se limita al lado que da hacia el interior del tejido urbano, mientras que su lado exterior ostenta un acabado más rudimentario.
La Puerta de Hércules
Saliendo por el Arco de los Sergios, si continúas la calzada en dirección al anfiteatro, te encuentras con la Puerta de Hércules, un arco, de arquitectura sencilla, construido con bloques de piedra sin tallar. Tan solo en la parte superior vemos un relieve de la cabeza de Hércules bastante deteriorado.

La Ciudadela o Fortaleza de Pula
El último punto de interés que muestra la ciudad es la fortaleza que corona la colina en el centro de la ciudad. Se puede acceder desde cualquier punto según bordeas la colina y vas haciendo el recorrido turístico. Sin embargo, casi todos los accesos tienen escaleras, que no sería problema si no lleváramos un carrito con una bebé a cuestas.
De todas formas, se puede acceder a la fortaleza sin que requiera un gran esfuerzo a través del ascensor del Zerostrasse o a través de un camino sin obstáculos que sube poco a poco la colina hasta llegar a la fortaleza y que se puede tomar desde el Arco de los Sergios.

La fortaleza que vemos hoy en día está construida en la parte más estratégica de la ciudad a lo que militarmente se refiere, en la colina donde previamente se construyó el Castrum romano o el castillo medieval. Se construyó por los venecianos entre 1631 y 1633, y se compone de una estructura de acceso limitado a través de un puente, cuatro torres fortificadas en cada esquina, y un espacio en el centro donde los militares hacían el día a día. En la parte de la entrada encontramos una torre algo más elevada que el resto de la estructura que actuaba como posición de vigilancia de la bahía de Pula.


Actualmente, las estancias interiores albergan varios museos de cuasi nulo interés. Uno de ellos mostraba el fútbol croata de principios de siglo, otro versaba sobre los productos de los boticarios y otro mostraba la vida de los guardias en la fortaleza.

Quizá lo mejor de este lugar eran las vistas a la bahía y ciudad de Pula que conseguías tener desde los puntos más altos de la fortaleza.
Zerostrasse
Desde la fortaleza existe un ascensor que te permite bajar directamente a la planta baja. Aquí nos encontramos con el llamado Zerostrasse o un entramado de túneles y espacio subterráneo construido por el Imperio Austrohúngaro antes de la Primera Guerra Mundial (para dicho imperio, Pula era un referente muy importante geoestratégico y necesitaban defenderlo de cualquier invasor externo). De esta manera podían alojar a la población en caso de bombardeos o guardar las armas y conservar todo aquello que fuera de carácter estratégico. Cuando los italianos tomaron el control, continuaron utilizando este curioso lugar en la ciudad de Pula.


No merece la pena pagar la entrada para ver el Zerostrasse, pero si visitas la fortaleza y bajas por el ascensor hasta la calle, tienes que pasar por el Zerostrasse para salir. Por tanto, acceder a la fortaleza implica ver el Zerostrasse gratis. Actualmente, usan este espacio para exhibir algunas exposiciones temporales y “justificar” un poco el pago de la entrada desde la base.
Una vez visitado este lugar, nos dirigimos al parking del anfiteatro y proseguimos nuestra ruta en dirección a Rovinj.
A continuación Rovinj, la perla del Adriático.