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Ile aux Cerfs con niños: la mejor excursión de Mauricio

Segunda entrega de nuestra serie sobre Mauricio en familia. En la primera conté qué es la isla, cómo llegar y nuestra semana en el Constance Belle Mare Plage con dos niñas pequeñas. Aquí empiezan las escapadas fuera del resort.

Ile aux Cerfs es una de las excursiones que no pueden faltar en un viaje a Mauricio, y particularmente con niños pequeños. En el plano personal es la primera vez que salíamos al mar como familia completa. Antes de realizar nada, tuvimos que contrastar la información y asegurarnos de que era una escapada totalmente segura para las niñas. El hecho de que a Mauricio le rodee una laguna, hace que esté protegido por las embestidas, corrientes y olas de mar abierto. Por ello, es un lugar perfecto para hacer una excursión con calma y seguridad. También es ideal para hacer paddle surf o despegar o aterrizar con un hidroavión si la idea es visitar la cascada invertida del área del Morne.

Ile aux Cerfs

De los tres días que pasamos fuera del Constance Belle Mare Plage, este fue uno de los mejores. Una excursión de día entero a Ile aux Cerfs en lancha privada, solo nosotros cuatro —dos adultos y nuestras hijas de uno y tres años— y el patrón del barco (o más bien de la lancha). De 9:00 a 16:00, recorriendo la laguna a nuestro ritmo.

Si solo puedes hacer una salida del hotel con niños pequeños, y te encuentras cercano a la isla, plantéate que sea esta. Y si vienes buscando precios, cómo reservarla y si de verdad es apta para bebés, lo cuento todo abajo, con lo bueno y lo que vigilaría.

Un lugar ideal y seguro para ir con niños

Qué es Ile aux Cerfs y dónde está

Ile aux Cerfs es un islote situado frente a la costa este de Mauricio, dentro de la gran laguna de Trou d’Eau Douce, en el distrito de Flacq. Es, probablemente, la excursión de un día más famosa de la isla: arena blanca, aguas poco profundas de un turquesa casi irreal y un campo de golf de 18 hoyos que ocupa buena parte del interior.

Se llega en barco desde el embarcadero de Trou d’Eau Douce, un pueblo pesquero de la costa este que es el punto de partida de casi todas las salidas a la isla. Desde Belle Mare, donde nos alojábamos, el trayecto por carretera es corto, de apenas 15-20 minutos. Paramos convenientemente poco antes de llegar para cambiar dinero y poder pagarle en efectivo al patrón (más recomendable que hacerlo en el propio hotel ya que puedes cambiar el dinero que quieras sin tope máximo a un mejor tipo de cambio). Poco después procedimos con el coche y se lo dejamos al patrón en el punto de encuentro, donde lo aparcó convenientemente.

¿Por qué elegimos lancha privada (y no la compartida)?

Aquí hay una decisión de dinero que merece explicarse, porque la diferencia de precio es importante (como siempre cuando eliges privado).

Esta excursión se vende en dos formatos:

  • Compartida: vas con más gente en el barco. Es la opción económica, en torno a 50-66 USD por adulto según el operador y lo que incluya.
  • Privada: el barco es solo para tu grupo. Sale bastante más cara, habitualmente entre 110 y 140 USD por adulto, o como tarifa de barco completo de unos 300-380 € para el día.
La lancha privada

Nosotros reservamos la privada y pagamos alrededor de 300 € por el día completo para los cuatro (incluyendo comida bbq en la playa y aperitivo y refrigerio en el barco). La contratamos a través de la agencia del propio hotel, que es la vía más cómoda y sin sorpresas: te lo organizan, te dicen a qué hora te recogen y respondes ante alguien con nombre si algo falla.

Nosotros elegimos privada por las niñas, y lo volvería a hacer, y lo seguiré haciendo mientras sean pequeñas. Con un bebé de un año, poder marcar tú el ritmo —parar cuando toca siesta, acortar el esnórquel, cambiar un pañal sin que quince desconocidos esperen— no es un lujo, es lo que hace la excursión viable. En un barco compartido, el día lo marca el grupo y puede que parte de los clientes no les haga gracia estar esperando por una familia o niños en su opinión demasiado pequeños para estar allí.

Mi recomendación: si viajas sin niños o con niños ya mayores, la compartida cumple de sobra y te ahorras un buen pico. La privada se justifica sobre todo cuando llevas bebés o buscas flexibilidad total.

Un apunte sobre reservar: nosotros lo hicimos por la agencia del hotel y fue la opción sencilla. Al terminar, el lanchero nos pasó su contacto directo por si volvíamos, una buena opción para saltarse el intermediario y ahorrarse un dinero.

Cómo fue el día, hora a hora

El horario fue de 9:00 a 16:00, un día completo. Así se repartió:

La laguna y la vuelta a la isla

Salimos del embarcadero y el patrón nos llevó por la laguna rodeando Ile aux Cerfs, directo a la zona sur. El barco era cómodo y con sombra, y las niñas iban tranquilas. Quizá este momento es la mejor sensación del viaje, cuando el aire tropical te empieza a acariciar el cuerpo y la cara, mientras te deleitas con una amplia gama de azules turquesas. El azul del agua contrastaba con la costa tropical de Mauricio. Esta misma sensación la he vivido en otras partes del mundo, como en Maldivas o Costa Rica, y nunca decepciona. Trasladas tu mente al presente de las vacaciones. Acabas de convertir tu entorno en aquella foto paradisíaca de tu fondo de pantalla del ordenador de casa.

Los delfines: gestiona expectativas

Intentamos ver delfines durante la salida y no se dio la ocasión. Avanzamos algo más al sur de la isla, pero no hubo suerte.

Aquí conviene que un padre sepa dos cosas antes de ilusionar a los niños:

Primero, el avistamiento de delfines “clásico” de Mauricio no es en esta zona. Se hace en la costa oeste, frente a Tamarin y Le Morne, donde grupos de delfines se acercan a la bahía a primera hora de la mañana. Es otro día, otra punta de la isla y otra excursión. Si los delfines son tu prioridad, planifícalo por separado desde el oeste, no lo esperes de la salida a Ile aux Cerfs.

Segundo, en el sureste sí existen formatos de excursión más largos que bajan bastante más al sur, hacia los islotes (Ile aux Phares, Blue Bay y alrededores), con algo más de probabilidad de cruzarte con fauna marina. Pero tienen una contrapartida clara con niñas pequeñas: más mar abierto y más movimiento de barco. Nosotros preferimos el formato corto y tranquilo dentro de la laguna, y con un bebé de un año lo volvería a elegir. Un barco que se mueve mucho, lejos de la orilla y durante horas, no es plan con dos niñas de uno y dos años.

Resumen: no vayas a Ile aux Cerfs por los delfines. Ve por la laguna, la playa y la tranquilidad. Si ves alguno, bonus.

Ahora bien, con niños algo más crecidos, ver delfines es una gran experiencia, sobre todo si los ves por docenas nadando a la par de un barco y una lancha, como tuvimos la suerte de ver en Maldivas, por ejemplo.

Esnórquel sobre los corales

Dentro del recorrido por la laguna cercana a Ile aux Cerfs, el patrón nos paró en una zona tranquila de esnórquel donde se podían avistar corales y peces. Quizá lo más llamativo del lugar era la estampa auténticamente colorida con distintas tonalidades azules tropicales y de fondo el litoral de Mauricio. La foto que adjunto explica este lugar idóneo para darse un chapuzón.

A pesar de julio, el agua estaba razonablemente buena, pero fui el único que decidió bajarse y nadar alrededor del barco. Los corales no son espectaculares, pero hay una variedad entretenida de peces tropicales, como los peces payaso, entre otros. En la excursión te facilitan gafas y aletas, que permite por su flotabilidad, que estés un buen tiempo nadando. No es un lugar ideal para bañarse con las niñas porque el agua tiene una profundidad de unos 3 o 4 metros, y hay que evitar riesgos. Para niños, recomiendo el esnórquel a partir de 10 años, cuando se defiendan nadando, y siempre supervisado y acompañado por un adulto.

La cascada GRSE

Una vez tomado un aperitivo local que nos ofreció el patrón y un pequeño refrigerió, la lancha nos acercó hasta la cascada de Grand River South East, uno de los rincones más fotografiados de la costa este y, después de la propia Ile aux Cerfs, la atracción más popular de esta zona.

Cascada GRSE

Vale la pena situarla bien, porque es más interesante de lo que parece desde el barco. El Grand River South East es uno de los ríos más importantes de Mauricio, y aquí termina su recorrido cayendo directamente hacia el mar: el agua dulce que baja del interior de la isla se precipita por un salto de roca justo en el punto donde se encuentra con el océano Índico. Esa desembocadura, entre pequeñas gargantas y vegetación densa, es lo que da la estampa.

Un matiz sobre lo del “río más largo”. Muchos lancheros y folletos presentan el GRSE como “el río más largo de Mauricio”. Es un dato que se repite tanto que conviene cogerlo con pinzas: Mauricio es una isla pequeña y volcánica, sus ríos son cortos, y la clasificación varía según la fuente. El hecho de que sea “el río más largo” no le da ningún valor adicional por la ridiculez de presentarlo como río largo.

La cascada en sí es vistosa. No es espectacular, pero es bonita de contemplar. Ahora bien, las lanchas se ponen en una especie de fila india, esperando el turno de fotos de los turistas de turno, por lo que si la quieres ver muy de cerca tendrías que esperar unos innecesarios 40 minutos (que no esperamos y la vimos casi igual). Parece que es más importante la foto para redes que disfrutar en sí de este icónico lugar mauriciano.

Los monos: lo que hay que saber antes

Cerca de la cascada, el patrón acercó la lancha a unos árboles para dar de comer a los monos que bajan hasta la orilla. Es una parada que varios operadores incluyen y promocionan como atractivo del tour, así que es muy probable que a ti también te la ofrezcan.

En nuestro caso lo gestionó el propio lanchero, con cuidado y evitando el contacto físico con los animales. Fue una parada tranquila. Aun así voy a contarlo con el matiz puesto, porque te puedes toparte con un patrón menos prudente que el nuestro.

Antes de darle de comer a un mono salvaje, lee esto. Los macacos de cola larga de Mauricio son animales salvajes, no mascotas. Pueden morder y arañar si se sienten amenazados o si compiten por la comida, y un mordisco o arañazo de primate no es una herida cualquiera: es motivo de atención médica.

Nuestra experiencia fue tranquila y los monos no se mostraron agresivos, pero con niños pequeños a bordo yo mantendría las distancias, no pondría a un niño a dar de comer directamente y me aseguraría de que el repelente y el botiquín estén a mano.

Comida: BBQ descalzos en la arena

A la hora de comer, el patrón nos dejó en la zona sur de Ile aux Cerfs, más tranquila, donde comimos literalmente descalzos, en una mesa sobre la arena. Una barbacoa ilimitada a buen precio: pincho moruno, salchichas, pescado y ensalada. Lo único malo es que se levantó el viento y empezó algo de fresco. Recordemos que estamos en el invierno de allí en la zona de la isla menos resguardada por el viento. Las mesas tenían su propia sombrilla por lo que evitamos los peligrosos rayos de luz tropicales mientras almorzábamos.

La zona donde comimos

Fue, para nosotros, uno de los momentos del día. Descansar después de tanto barco y comer con hambre después de un día entero con actividades. Aquí aprovechó la pequeña para echarse una siesta, aprovechando el silencio del lugar y la tranquilidad del mar.

El mercado de artesanía y una bebida local

Después de comer nos llevó a la zona central de la isla, donde tomamos algo en un puesto local, pudimos disfrutar un poco de sus amplias playas y recorrimos brevemente el mercado de artesanía o una serie de puestecitos donde vendían souvenirs y productos locales a precios razonables. No podía faltar el icónico dodo, el pájaro extinto patrimonio de la isla de Mauricio.

El embarcadero de la zona central de la isla
El pequeño mercado de artesanía
En una de las grandes playas del centro de la isla

La vuelta: Shangri-La y Trou d’Eau Douce

El regreso ya al atardecer fue relajante y pudimos disfrutar del recorrido con poco viento. No obstante, ya empezaba a aflojar el sol y algo se notaba. Pasamos frente al Shangri-La, uno de los hoteles emblemáticos de esta parte de la costa, y volvimos a Trou d’Eau Douce, que merece algo más que una mención de paso.

Shangri-La
Las nubes del atardecer bajaron un poco las temperaturas

Trou d’Eau Douce: el pueblo que no te esperas

El embarcadero no es solo un sitio del que zarpan las lanchas. Trou d’Eau Douce es un pueblo pesquero con carácter propio, uno de los más bonitos de la costa este, y una parada que recomiendo hacer con calma y no solo de pasada camino de la isla.

Su nombre, en francés, significa literalmente “agujero de agua dulce”, por los manantiales que brotaban en la zona. Es un pueblo que ha conservado su esencia pesquera pese al turismo: barcas de colores varadas en la orilla, una bahía turquesa y la brisa constante de los alisios que mantiene el aire fresco casi todo el año.

Trou d’Eau Douce

Lo que puedes hacer o ver si te paras:

  • Café des Arts. En la antigua fábrica azucarera Victoria, hoy reconvertida en un espacio que alberga un taller de pintura de la Fundación Maniglier y un restaurante de cocina criolla. Es el punto cultural del pueblo y una parada con encanto.  
  • El paseo del pueblo y sus calas. Pequeñas playas de arena blanca con cocoteros, menos concurridas que las de los resorts.
  • Restaurantes locales. Fuera de la burbuja del hotel, aquí se come cocina mauriciana de verdad a precios de la isla. Aunque no pudimos degustarlo, nos recomendaron el Green Island Beach Restaurant para probar la comida mauriciana.
  • Base de excursiones. Es el punto de partida de casi todas las salidas a Ile aux Cerfs y a la cascada GRSE.

Mi consejo: si haces la excursión a la isla, reserva una hora antes o después para el pueblo. Es la diferencia entre “cogimos una lancha” y “conocimos un rincón de la costa este”.

¿Es buena excursión para niños pequeños? Sí, con matices

La respuesta corta es sí, y la razón principal es el agua: la laguna de la costa este es muy tranquila y poco profunda, protegida por la barrera de coral. No hay olas. Para unos padres con niñas de uno y dos años, eso cambia por completo el nivel de tensión del día.

Pero “seguro” no basta como respuesta, así que aquí van los matices que yo querría saber antes de reservar:

  • Es un día largo al sol. De 9:00 a 16:00, siete horas, buena parte sobre el agua, que refleja la luz. Nuestra lancha llevaba sombra, que con niñas pequeñas es innegociable: confírmalo al reservar y, si la que te ofrecen no la tiene, pídela o cambia de barco.
  • Chalecos salvavidas. La lancha llevaba chalecos.
  • Las siestas se resuelven solas si pactas el horario. A la nuestra le tocó dormir a la hora de la comida y a las 16:00, justo a la llegada, con lo que el día entero le cuadró sin pelearse con el sueño. Es otra ventaja de la lancha privada: ajustas los tiempos para que la siesta caiga al final.
  • El esnórquel no es para ellas. Como ya conté, me bañé solo yo. Si vas esperando que toda la familia bucee, ajusta expectativas con niños tan pequeños.
  • Protección solar y agua. Crema, gorros, camisetas UV y líquido de sobra. En Mauricio el sol pega por estar en el trópico, aunque no lo notes.

Consejos prácticos para la excursión a Ile aux Cerfs

  1. Reserva por la agencia del hotel si quieres cero complicaciones. Es lo que hicimos: te organizan recogida y horario y respondes ante alguien si algo falla. Reservarlo en el embarcadero el mismo día suele salir algo más barato, pero en temporada alta te arriesgas a quedarte sin sitio.
  2. Valora privada vs. compartida según con quién viajes. Con bebés, la privada se justifica; sin ellos, la compartida cumple.
  3. Confirma qué incluye el precio: comida, bebidas, entrada a la isla, esnórquel. Pregunta antes de pagar.
  4. Lleva efectivo para el mercado de artesanía, las bebidas y propinas. Fuera del hotel se paga con rupias.
  5. Protección solar seria y sombra para los niños. Es el punto débil de un día entero en barco.
  6. Si te ofrecen alimentar a los monos, hazlo con cautela o mantén las distancias, sobre todo con niños. No es una atracción inofensiva.
  7. Madruga. El horario de 9:00 aprovecha la laguna antes de que llegue el grueso de barcos o el sol se nuble en algún momento del día o incluso tengas la mala suerte de que te llueva.
  8. Pacta el itinerario con el patrón al empezar. En privada puedes pedir más tiempo de playa y menos de otra cosa o intentar ver delfines, por ejemplo.

Preguntas frecuentes sobre Ile aux Cerfs con niños

¿Cuánto cuesta la excursión a Ile aux Cerfs? La compartida ronda los 50-66 USD por adulto; la lancha privada sube a unos 110-140 USD por adulto o tarifas de barco completo. Nosotros pagamos alrededor de 300 € por una lancha privada de día completo para cuatro, reservada a través de la agencia del hotel. El precio varía según lo que incluya (comida, bebidas, snorkel) y la temporada.

¿Es apta para bebés y niños pequeños? Sí. La laguna de la costa este es poco profunda y sin olas. El punto a vigilar no es el agua, sino el sol de un día entero en barco: lleva sombra y protección.

Un gran lugar para ir con la familia

¿Dónde se coge el barco a Ile aux Cerfs? En el embarcadero de Trou d’Eau Douce, en la costa este, a poca distancia en coche de los resorts de Belle Mare.

¿La cascada está en Ile aux Cerfs? No. Es la cascada de Grand River South East (GRSE), en tierra firme, donde el río cae directamente al mar. La lancha se acerca a ella durante la excursión; son dos sitios distintos.

¿Cuál es la mejor época para ver la cascada GRSE con caudal? La estación húmeda (de noviembre a abril) lleva más agua. En julio, estación seca, el caudal puede bajar más flojo. Si la cascada es tu prioridad, tenlo en cuenta aunque no recomiendo decidir este viaje por el caudal de una pequeña cascada.

¿Merece la pena la lancha privada frente a la compartida? Con niños pequeños, en nuestra opinión sí, porque permite adaptar el ritmo del día. Sin niños, la compartida es más económica y suficiente.

¿Es seguro dar de comer a los monos? Es una práctica que ofrecen varios operadores, pero son animales salvajes que pueden morder o arañar, y alimentarlos está desaconsejado por conservación. Con niños, lo prudente es mantener las distancias.

¿Se ven delfines en la excursión a Ile aux Cerfs? No es el sitio para ello. El avistamiento de delfines de Mauricio se hace en la costa oeste (Tamarin, Le Morne), a primera hora. Desde el sureste hay formatos más largos hacia los islotes del sur con algo más de probabilidad de ver fauna, pero implican más mar abierto y movimiento de barco, menos recomendable con bebés.

Mapa del itinerario


Si aún no has leído cómo fue nuestra semana en el resort —dónde dormimos, cómo funciona la media pensión y el tema del club infantil con niños pequeños—, lo cuento en la primera entrega de la serie. En la próxima, [].