Después de un vuelo largo de algo más de 10 horas, y pasado el trámite del check-in en uno los mejores resorts del país, abrimos la puerta de la suite, y la pequeña, que solo gatea, salió directa a la terraza de la habitación, que daba justo a una playa de ensueño. No nos creíamos que nuestros siguientes días los íbamos a disfrutar en aquello que sueñas durante el invierno como un sueño lejano de calor embriagador y paraíso, y que incluso tampoco puedes permitirte todos los años. Esto fue solo el principio de la isla de Mauricio, un lugar mágico, alejado del mundanal ruido, del estrés y de las olas de calor que estábamos sufriendo en el hemisferio norte.
Acabamos de volver de siete noches en la isla africana (aunque diría que tiene más de Asia que de África por diversas razones que ya comentaré), del 13 al 20 de julio, en familia: mi mujer, nuestras dos hijas —una a punto de cumplir tres años y otra de uno— y yo. Volamos directos desde España con Iberojet y nos alojamos en una Junior Suite Beachfront en media pensión. Tres de esos días los pasamos enteros dentro del resort. Los otros cuatro los dedicamos a recorrer la isla, y de eso hablaré en los próximos artículos.
Este es el primero, y va de lo básico: qué es Mauricio, dónde está, de dónde viene esa mezcla cultural tan particular, y qué da de sí de verdad un resort de cinco estrellas cuando viajas con dos niñas muy pequeñas.
Qué es Mauricio y dónde está exactamente
Mauricio es una isla del océano Índico, situada al este de Madagascar, a unos 900 kilómetros de su costa, y a unos 2.000 kilómetros del continente africano. Forma parte del archipiélago de las Mascareñas junto a Reunión (francesa) y Rodrigues.
Es un país independiente y una república, no una colonia ni un territorio de ultramar de nadie, cosa que sorprende a mucha gente. La República de Mauricio incluye además la isla de Rodrigues, el archipiélago de Agalega y los islotes de Cargados Carajos.
Datos clave de Mauricio
| Dato | Valor |
| Capital | Port Louis |
| Superficie de la isla principal | ~1.865 km² (algo menos que la provincia de Guipúzcoa) |
| Población | ~1,26 millones |
| Idiomas | Criollo mauriciano (el más hablado), francés, inglés (oficial en administración) |
| Moneda | Rupia mauriciana (MUR) |
| Cambio aproximado | 1 € ≈ 54 MUR [dato de septiembre de 2026] |
| Huso horario | UTC+4 |
| Diferencia con España peninsular | +2 h en horario de verano, +3 h en invierno |
| Aeropuerto | Sir Seewoosagur Ramgoolam (MRU), en Plaine Magnien, sureste |
| Conducción | Por la izquierda |
Un apunte sobre el huso horario: la diferencia no es fija. Mauricio está en UTC+4 todo el año y no cambia de hora, así que la distancia con España oscila entre dos y tres horas según la estación. Con niños pequeños esto importa porque ese desfase va a influir en sus horarios de dormir y comidas, al menos los primeros días.
Geografía: por qué la costa es relevante
Mauricio es de origen volcánico y está rodeada casi por completo por una barrera de coral que crea lagunas interiores de agua muy tranquila y poco profunda. Ese detalle geológico es la principal razón por la que la isla se lleva tan bien con los niños pequeños: en la mayoría de las playas no hay olas, hay laguna.
La isla se divide en cuatro zonas con caracteres muy distintos:
- Costa este (Belle Mare, Poste de Flacq, Trou d’Eau Douce): las playas de arena más blanca y las lagunas más amplias. Es la zona más expuesta a los alisios del sureste, así que también la más ventosa, especialmente en el invierno austral (de junio a septiembre).
- Costa norte (Grand Baie, Pereybère, Trou aux Biches): la más animada y con más vida fuera del hotel. Bares, restaurantes, mercados.
- Costa oeste (Flic en Flac, Le Morne, Tamarin): atardeceres, montaña de Le Morne, delfines, kitesurf.
- Sur (Souillac, Bel Ombre): la más agreste, con acantilados y menos turismo de resort.
Nosotros nos alojamos en la costa este en pleno julio, es decir, en teoría en el momento de máxima intensidad de los alisios y con algo más de lluvia que otros meses de la época seca. Lo digo de entrada porque es la crítica más repetida a esta zona en esta época.
Nuestra experiencia: muy poco viento durante toda la semana. Y aquí conviene ser preciso con lo que fue suerte y lo que no. El viento sí fue suerte: la media de julio en la isla ronda los 24 km/h, condiciones de brisa fuerte, y nos tocó una semana tranquila. Eso no lo puedes dar por hecho al reservar pero al venir de un tren de olas de calor en España, tampoco ibas a ponerle peros a una condición meteorológica un poco más adversa.
La lluvia, en cambio, no fue mala suerte: fue lo previsto. Tuvimos algún momento puntual de lluvia, y eso es exactamente lo que marca la climatología. En la estación fresca los chubascos son más frecuentes en la costa este que en la oeste, precisamente por los alisios que chocan contra la meseta central. El sureste de la isla recibe alrededor de 1.600 mm de lluvia al año frente a los 1.200 del noroeste. Si eliges la costa este, cuenta con chaparrones cortos. Van y vienen. Pero no suelen influir en tus planes ni te afectan a tu hoja de ruta de las vacaciones.
Traducción práctica: en julio, en Belle Mare, lo razonable es esperar días buenos con algún chubasco breve y una probabilidad real de viento. Nos libramos del viento. De la lluvia, no del todo. Ninguna de las dos cosas nos estropeó un solo día.
Breve historia de Mauricio: de isla deshabitada a mosaico cultural
La historia de Mauricio explica absolutamente todo lo que vas a ver, comer y oír allí.
Una isla sin habitantes originarios
Mauricio no tiene población indígena. Nunca la tuvo. Cuando los europeos llegaron, no había nadie. Navegantes árabes y portugueses la conocían y la usaban como referencia, pero no se establecieron.
Eso convierte a Mauricio en un caso raro: todos los mauricianos de hoy descienden de personas que llegaron en los últimos cuatro siglos, muchas de ellas contra su voluntad. No hay un pueblo original ni una cultura anterior. La identidad mauriciana se construyó entera desde cero, por capas.
Holandeses (1598–1710): el nombre y el dodo
Los holandeses tomaron posesión de la isla en 1598 y la bautizaron Mauritius en honor a Mauricio de Nassau. Establecieron asentamientos a partir de 1638, intentaron explotar el ébano y la caña de azúcar, y fracasaron: ciclones, ratas, plagas y aislamiento. Abandonaron la isla en 1710.
Mauricio de Nassau (1567-1625) fue príncipe de Orange y estatúder de las Provincias Unidas de los Países Bajos, es decir, el jefe militar y político de la joven república holandesa en plena guerra de independencia contra la corona española, el conflicto de los Ochenta Años.
Hijo de Guillermo de Orange, “el Taciturno”, asumió el liderazgo tras el asesinato de su padre en 1584 y se ganó una reputación como uno de los grandes estrategas militares de su época, reformando el ejército neerlandés y encadenando victorias frente a los tercios españoles. Fue durante su mandato cuando los navegantes holandeses tomaron posesión de la isla en 1598 y la bautizaron Mauritius en su honor, latinizando su nombre. Nunca la pisó: para él fue un punto en un mapa y un gesto de prestigio en la carrera colonial que Holanda libraba entonces con Portugal por las rutas de las especias. Algo más de historia sobre este personaje y su padre se pueden ver en algunas salas del Rijsmuseum.
Dejaron dos legados. El nombre. Y la extinción del dodo, el ave no voladora endémica que desapareció a finales del siglo XVII por la caza y, sobre todo, por los animales que los barcos introdujeron. Hoy el dodo es el símbolo nacional, aparece en el escudo del país y en aproximadamente el noventa por ciento del merchandising que verás en la isla. Y de hecho, hicimos varias compras con el dodo de referencia, incluyendo un peluche para las niñas. Un original recuerdo de un animal poco conocido entre los niños (y adultos).
Franceses (1715–1810): Isle de France
Francia ocupó la isla en 1715 y la rebautizó Isle de France. Bajo el gobierno de Mahé de Labourdonnais, a partir de 1735, se fundó Port Louis, se construyeron infraestructuras y se consolidó la economía de plantación de caña de azúcar, basada en el trabajo de personas esclavizadas traídas de Madagascar, Mozambique y África oriental.
De ahí viene todo lo que hoy suena francés en Mauricio: los topónimos, el idioma de los medios, la base del criollo mauriciano, el Código Napoleónico que sigue vigente en parte del derecho civil, y la cocina.
Británicos (1810–1968): el gran cambio demográfico
Reino Unido conquistó la isla en 1810 y la retuvo por el Tratado de París de 1814, devolviéndole el nombre de Mauricio. Los británicos hicieron algo inusual: permitieron que los colonos franceses conservaran su lengua, su religión y sus leyes. Por eso Mauricio es hoy un país anglófono en lo oficial y francófono en lo cotidiano.
El hecho decisivo llegó en 1835, con la abolición de la esclavitud. Los propietarios de plantaciones, ante la falta de mano de obra, importaron trabajadores contratados (“indentured labourers”), principalmente desde la India. A lo largo de las décadas siguientes llegaron cientos de miles de personas a través del muelle de Aapravasi Ghat, en Port Louis, hoy Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, y que también pudimos visitar.
Ese fue el momento en que Mauricio se empezó a convertir en lo que vemos en la actualidad.
Independencia y república
Mauricio se independizó el 12 de marzo de 1968, con Seewoosagur Ramgoolam como primer ministro —el mismo nombre que lleva el aeropuerto—. En 1992 se convirtió en república, manteniéndose en la Commonwealth. Desde entonces ha pasado de ser una economía de monocultivo azucarero a una de las más estables y diversificadas de África.
Dos sitios UNESCO que cuentan la misma historia y que detallaré en otros artículos
- Aapravasi Ghat (Port Louis): el punto de llegada de los trabajadores indios contratados.
- Le Morne Brabant: la montaña donde se refugiaban los esclavos fugitivos, los marrons. Un lugar con un peso simbólico enorme.
El mosaico étnico y religioso de Mauricio
Mauricio dejó de recoger datos de etnia en sus censos. Las cifras que circulan por internet (indo-mauricianos en torno al 68 %, criollos alrededor del 27 %, sino-mauricianos cerca del 3 %, franco-mauricianos aproximadamente el 2 %) proceden del censo de 1972 y se siguen repitiendo como si fueran actuales.
Los datos de religión sí se siguen recogiendo, y dan una idea bastante fiel de la composición del país: mayoría hinduista (de ahí que veamos más trazo asiático que africano en este aspecto), en torno a un tercio de cristianos (sobre todo católicos), y una minoría musulmana significativa, más budistas y otras confesiones.
Lo que esto significa sobre el terreno:
- En una misma carretera puedes pasar por un templo tamil, una iglesia católica y una mezquita en cinco minutos.
- El calendario de festivos incluye Diwali, Eid, Navidad, Año Nuevo Chino y el Maha Shivaratree.
- El criollo mauriciano, de base léxica francesa, es la lengua materna de la mayoría y el idioma con el que la isla se entiende a sí misma.
- La gastronomía es el mestizaje hecho plato: curries indios, dholl puri, salteados chinos, rougaille criollo y repostería francesa.
Y una consecuencia práctica que sí notas viajando con niñas pequeñas: Mauricio es un país donde los niños están en todas partes y a nadie le molestan. Los nativos mauricianos son muy amables y especialmente con los niños, donde siempre tienen un detalle o unas palabras. En las tiendas donde comprábamos souvenirs, era frecuente que los comerciantes tuvieran un detalle con las niñas en forma de regalo.
Mauricio en julio
Salimos de Madrid en mitad de una ola de calor. Aterrizamos en un sitio donde las mínimas eran de 18-20 °C y las máximas de 25.
Esa frase resume por qué julio es, probablemente, el mejor mes para llevar niños pequeños a Mauricio. Efectivamente, empezaron a comer mejor, a dormir más horas y a vivir tranquilamente sin aires acondicionados o ventiladores a todas horas.
Es invierno, y eso es lo bueno
Mauricio está en el hemisferio sur, así que su calendario va al revés que el nuestro. Julio no es verano tropical: es invierno austral, la estación fresca y seca. El Servicio Meteorológico de Mauricio divide el año en un verano cálido y húmedo de noviembre a abril y un invierno relativamente fresco y seco de junio a septiembre.
Números de referencia para julio:
| Parámetro | Valor medio |
| Máxima diurna | ~25 °C |
| Mínima nocturna | ~17-20 °C según la zona |
| Temperatura del mar | ~24 °C |
| Humedad | Baja |
| Horas de sol | ~7 al día |
| Ciclones | Fuera de temporada |
Nuestras temperaturas reales durante la semana —18-20 de mínima, 25 de máxima— coincidieron casi exactamente con esas medias. Y ese es el dato importante: tuvimos julio, que en mi opinión fue un mes fantástico que nos hizo escapar de la realidad infernal que estábamos viviendo con el calor asfixiante de Madrid. Julio en Mauricio es un mes bastante fiable.
Por qué esto importa tanto viajando con bebés
- Nada de calor extremo. Un bebé de un año a 38 °C es un problema logístico constante. A 25 °C, no.
- Humedad baja. Se duerme bien, incluso sin aire acondicionado.
- Fuera de temporada de ciclones, que va aproximadamente de noviembre a mayo.
- Coincide con las vacaciones escolares españolas, cosa que en un destino de hemisferio sur no siempre pasa.
La contrapartida: julio es temporada alta en Mauricio, con precios y ocupación en consecuencia. Y el mar a 24 °C está bien para bañarse, pero no es el agua-caldo del verano austral, pero eso no fue un problema para nosotros y pudimos bañarnos tanto en la piscina como en el mar. El agua de la laguna es mucho más aceptable que la del mar abierto como te encontrarías en Seychelles.
Cómo llegar a Mauricio desde España
Vuelos directos desde Madrid
Existen vuelos directos entre Madrid-Barajas y Mauricio, operados por aerolíneas españolas vacacionales como Iberojet y World2Fly, con una frecuencia de unos tres vuelos semanales y una duración que puede varias entre 10 horas y media y casi 12 horas.
Si viajas con un bebé, esta es probablemente la decisión más importante de todo el viaje. Un directo de once horas es duro. Un itinerario con escala en Golfo Pérsico o París puede irse a diecisiete o dieciocho horas de puerta a puerta.
Nosotros volamos directos con Iberojet, y con una niña de un año y otra de casi tres. Once horas seguidas se hacen largas, pero son once horas: una sola facturación, un solo embarque, una sola descompresión de oídos por trayecto y ninguna conexión que perder con un carrito y cuatro maletas (aunque tengo que decir que no fue necesario facturar ninguna maleta para viajar ligero, aprovechando que la ropa de verano ocupa poco).
El vuelo de ida fue nocturno por lo que gran parte del viaje pudieron dormirse. La vuelta fue peor, pero lo pudimos sobrellevar. La pequeña durmió en una pequeña cuna portátil que compramos por amazon. Iberojet no es una aerolínea de lujo, en servicio se asemeja más a un low-cost (al tener que pagar por asientos o maletas, por ejemplo), pero hace el papel de llevarte a tu destino, y el software de entretenimiento a bordo es aceptable. Los cascos son de pago también.
Un aviso de planificación: la frecuencia del directo es de solo unos dos vuelos semanales (uno por Iberojet y otro por World2Fly), así que las fechas mandan sobre el precio. Si dependes de un día concreto, reserva con mucha antelación.
Vuelos con escala
Las alternativas habituales pasan por conexiones en Dubái, Doha, Estambul, París o Ámsterdam, con compañías como Emirates, Air France o Air Mauritius. Suelen salir más baratas y a veces son la única opción desde fuera de Madrid, pero suman horas.
Del aeropuerto al hotel
El aeropuerto está en el sureste de la isla. A Belle Mare, en la costa este, el trayecto por carretera ronda entre 50 y 60 minutos. Es de los traslados más cortos de la isla, cosa que se agradece mucho.
Nosotros alquilamos coche, y lo volveríamos a hacer
Contratamos un coche de alquiler para toda la estancia, y fue la decisión que nos salvó el viaje. Nos permitió escaparnos del resort cuando quisimos, sin depender de traslados, ni de horarios, ni de la oferta de excursiones del hotel, que era limitada.
Con niñas pequeñas esto vale doble: puedes salir después de la siesta, volver cuando la mayor se cansa y parar donde te dé la gana. Un tour organizado no te da tanta flexibilidad y la paciencia extra que se requiere de un agente u otros turistas cuando el tour es compartido es alta.
Antes de lanzarte, tres cosas:
- En Mauricio se conduce por la izquierda. Si no lo has hecho nunca, la primera hora se hace rara, tanto en rotondas como en tu visión espacial. Mi recomendación es siempre alquilar un coche automático porque las marchas también son al revés. Nosotros ya tenemos un poco de tracción con este tipo de conducción en países como Sudáfrica, Reino Unido o Seychelles.
- Las carreteras son lentas. La isla es pequeña, pero los tiempos de trayecto engañan debido al tráfico y a la escasez de autovías o autopistas.
- De noche la carretera se vuelve más peligrosa. Al ser las carreteras estrechas y no estar bien iluminadas parte del trazado, es importante evitar conducir de noche en exceso.
- Las sillitas infantiles son el punto débil. Merecen su propio apartado, porque fue el problema más serio de toda la semana y la solución no es la obvia.
Sillitas infantiles: el aviso más importante de este artículo
Las sillas que nos entregó la empresa de alquiler no nos dieron ninguna confianza. Lo concreto: no tenían anclajes isofix, tampoco ofrecía mucha seguridad los cinturones y para nuestra hija de un año eso me dejó sin forma de verificar que la instalación fuera correcta.
La ausencia de isofix no significa automáticamente que una silla sea insegura. Existen sillas homologadas que se instalan con el cinturón del vehículo, y la propia DGT lo contempla. Lo que el isofix reduce es el riesgo de montarla mal, que es el fallo más habitual en la práctica.
Y hay un factor que pesa más que el sistema de anclaje: el sentido de la marcha. La normativa europea vigente obliga a que los menores de 15 meses viajen en sentido contrario a la marcha siempre que el vehículo lo permita, y la recomendación de los expertos es mantener esa posición preferiblemente hasta los 4 años, porque distribuye mucho mejor las fuerzas del impacto y reduce el riesgo de lesiones en cabeza y cuello.
Al final, para quedarnos tranquilos se la pedimos al hotel y nos dejaron una sin problema que ofrecía algo más de seguridad. Al menos estaba anclada y no se movía con cada frenazo o giro brusco.
Lo que no recomiendo es llevarla desde España por las incomodidades y restricciones en el avión. Creo que merece más la pena exigírsela a la empresa de alquiler o buscar alguna idea algo más creativa como la que se nos ocurrió a nosotros con el hotel.
Trámites: lo que necesitas antes de volar
No necesitas visado. Los ciudadanos españoles y del resto de la UE entran sin visado para estancias turísticas cortas.
Ahora la parte que puede ser algo más confusa: el formulario digital de viaje obligatorio. Mauricio sustituyó las tarjetas de inmigración y aduanas en papel por un formulario digital único (“All in One Digital Travel Form”) que hay que rellenar antes de llegar, dentro de las 72 horas previas, y que aplica también a quienes no necesitan visado. También puedes realizarla al llegar pero no lo recomiendo porque tardarás más en pasar aduanas haciendo cola detrás de las personas más diligentes que rellenaron el documento online.
Aviso importante: este formulario es gratuito en el portal oficial del Gobierno de Mauricio. Existen intermediarios que cobran por tramitarlo. No pagues por él.
Otros puntos:
- Pasaporte: las fuentes varían entre exigir tres y seis meses de validez restante. Ve sobre seguro con seis meses y evita el problema.
- Vacunas: ninguna obligatoria con carácter general. La de fiebre amarilla solo se exige a viajeros procedentes de países de riesgo o que hayan hecho tránsito prolongado en ellos.
- Malaria: Mauricio no es zona de riesgo palúdico.
- Seguro de viaje: no obligatorio, pero con niños pequeños y a doce horas de vuelo de casa, prescindir de él es una mala apuesta. Hay varias opciones online que son las más rápidas y mejor relación calidad precio.
Constance Belle Mare Plage: siete días en la costa este
Elegimos el Constance Belle Mare Plage por una razón muy poco romántica: buscábamos un hotel donde pudiéramos pasar tres días enteros sin salir y no aburrirnos, con dos niñas que todavía duermen siesta. Una buena oferta de media pensión hizo decidirnos por este resort.
Dónde está y cómo es el resort
Está en Belle Mare, en la costa este, dentro de unas 15 hectáreas de jardín tropical y con acceso directo a unos dos kilómetros de playa de arena blanca protegida por la barrera de coral. Es un resort grande: en torno a 370 alojamientos repartidos entre habitaciones Prestige, Junior Suites, Deluxe Suites y villas, con cuatro piscinas, siete restaurantes, varios bares y dos campos de golf de 18 hoyos (Legend, prácticamente en el propio resort, y Links, a un corto trayecto en lanzadera).
El área de movimiento dentro del hotel no es tan grande por lo que pudimos movernos con agilidad por las zonas de playa, piscina y restaurantes, principalmente.
Destaco también la gran obra de arquitectura de la zona central del resort. El edificio se acomoda sobre un espacio acuático y verde, y la zona de la piscina se difumina con la playa y el mar. El diseño es espectacular.
La playa es de arena blanca y fina. Nos sentíamos totalmente afortunados de poder disfrutar de tal paraíso para nosotros casi en exclusividad. Acostumbrados a la afluencia de personas en julio y agosto en las playas españolas, tenías la sensación de estar prácticamente solo disfrutando de la arena y el agua (un poco más fría de lo habitual al ser invierno austral).
Las demás partes ya son más estándar, y la zona de golf apenas la utilizamos salvo para ver algunas tortugas gigantes de Aldabra que tienen semi escondidas y la cena en el Deer Hunter. Sin embargo, tengo entendido que muchos alojados seleccionan este resort precisamente por el campo de golf.
La habitación: suite con terraza a la playa
Nos alojamos en una Junior Suite Beachfront: la categoría de suite en planta baja con terraza que da directamente a la playa, sin nada en medio. Es la categoría más numerosa del resort junto con las Junior Suites estándar, así que es la que la mayoría de familias acabará reservando.
Sales de la terraza y estás en la arena. Con dos niñas pequeñas eso tiene una cara y una cruz que conviene explicar por separado.
La cara: puedes tener a la mayor jugando a tres metros mientras la pequeña duerme la siesta dentro con la puerta entreabierta. Eso, en unas vacaciones con niños, no tiene precio. Se acabaron los trayectos de diez minutos con carrito cada vez que hay que subir a por algo.
La cruz: no hay barrera entre la terraza y la playa. Con una niña de un año que ya se mueve, eso significa vigilancia constante y no dejar la corredera abierta sin supervisión.
Si volviéramos, y espero hacerlo, este tipo de habitación no sería una mala opción para repetir.
Media pensión: qué incluye realmente
Contratamos media pensión.
La media pensión no te encierra en el bufé. Esa es la parte importante: además del restaurante bufé principal, podíamos desayunar y cenar en algún otro de los restaurantes del resort sin cambiar de régimen. Con dos niñas pequeñas y siete noches por delante, esa variedad es la diferencia entre unas vacaciones y una rutina de comedor.
El restaurante principal de tipo bufé se llama Citronelle y es muy completo en cuanto a variedad (cocina india, italiana, francesa, con variedad de quesos, carnes y pescados), modificando parcialmente su oferta gastronómica cada noche. Sinceramente, con niños es lo más cómodo ya que no tienes que estar esperando un servicio, sino que pueden estar cenando desde el primer minuto. Adicionalmente, les facilitan hojas y colores para que se entretengan, demostrando el resort que su público objetivo son familias con niños. El enclave de este restaurante es maravilloso, justo en el edificio principal del complejo, que es una gran obra de arquitectura. Con vistas al mar y a un lago artificial donde abundan los patos.
¿Media pensión o pensión completa? Nosotros repetiríamos media pensión, y la razón es de fondo: si vuelo once horas, quiero conocer la isla. Para no salir de un recinto tengo opciones mucho más cerca de casa. Conocer Mauricio de verdad, y no solo su franja de arena delante del hotel, era parte del plan desde el principio.
El régimen encaja con ese uso casi por definición. La media pensión cubre desayuno y cena, que son las dos comidas que ibas a hacer en el hotel de todas formas, y te deja libre el almuerzo, que es exactamente el que harás fuera. Con pensión completa estarías pagando comidas que no te comes.
La gastronomía
El resort tiene siete restaurantes y un buen puñado de bares, incluida una bodega subterránea con una carta de vinos considerable.
Probamos varios de los restaurantes, destacando el Índigo, ideal para comer si no tienes la pensión completa, y por otro lado, el Deer Hunter, el otro restaurante que incluía la media pensión y que es bastante aceptable. Lo único malo de este último es que se encuentra en la zona de golf, por lo que hay que caminar un rato. La cena allí a la carta fue totalmente exquisita, e ideal para variar el bufé de la Citronelle.
Viajar con niñas de 1 y 3 años: lo que ayuda y lo que no
El club infantil empieza a los 4 años.
El club infantil del Constance Belle Mare Plage —el Coconut Tribe, dentro del programa Constance Kids Club— admite niños de 4 a 11 años. Es gratuito y tiene un horario amplio, pero por debajo de los cuatro años tus hijos no pueden usarlo.
Con una niña de tres años y otra de uno, nosotros quedábamos fuera.
Pero el límite de edad tiene sentido, y conviene entender por qué
A la mayor la acompañamos y estuvimos un rato con ella para que jugara con juguetes adaptados a su edad y con otros compañeros internacionales.
Y viéndolo desde dentro entendí por qué la edad mínima es la que es: más que una guardería, el Coconut Tribe es un campamento de verano. No es un espacio de custodia con juguetes blandos y una cuidadora vigilando siestas. Es un programa: actividades dirigidas, días temáticos, manualidades, juegos en grupo, salidas por el resort. Está diseñado para niños que siguen instrucciones, esperan su turno y aguantan una actividad de cuarenta minutos.
La consecuencia práctica: que puedas entrar con tu hijo pequeño a jugar un rato está bien y es un detalle agradable, pero no es tiempo libre para ti. Sigues estando allí. Si lo que buscas es un par de horas sin niños, el club no es la vía. La vía es otra, la de la nanny.
Lo que sí hay para bebés y niños de menos de 4 años
Y aquí es donde el hotel se gana el sueldo. Estas son las tres cosas que a nosotros nos cambiaron la semana:
1. Cuna y trona venían de serie. No hubo que pedirlas, ni pagarlas, ni esperarlas. Parece un detalle menor y no lo es: en muchos hoteles de esta categoría el equipamiento de bebé se solicita, se factura o simplemente no está disponible al llegar. Aquí estaba puesto.
2. La comida de la bebé, resuelta y sin cargo. Se podía pedir puré y el personal ayudaba activamente a gestionar la comida de la pequeña, sin coste adicional.
3. El canguro cuesta unos 8 $ la hora / niño. Nosotros no lo usamos, pero nos informaron de ello. Ocho euros la hora es una cifra baja: en un resort europeo de categoría equivalente estarías pagando el triple o más.
El club infantil no está disponible, pero el canguro individual es tan asequible que puede sustituirlo con ventaja, siempre que no tengas 3 o 4 hijos menores de 4 años.
A eso se suma lo básico:
- Piscina infantil dentro del conjunto de piscinas del resort.
- La laguna: agua sin olas y con entrada muy progresiva gracias a la barrera de coral. Para una niña de tres años, esto es la diferencia entre bañarse y no bañarse.
Lo que no nos convenció
La semana fue muy buena, y decirlo de otra manera sería mentir. Pero hay cuatro cosas que me habría gustado saber antes de reservar.
1. La comida está bien, pero no es el punto fuerte
Comimos bien toda la semana. Aun así, no alcanza el nivel que encontramos en el Cocoon Maldives en nuestra luna de miel.
Con un matiz importante antes de que nadie saque conclusiones: en Maldivas estábamos en un régimen a pensión completa por lo que se esforzaban más por tener una calidad ultra exquisita. En media pensión, la mejor cocina del Constance Belle Mare Plage está en los restaurantes a la carta, no en el bufé. Y es un resort grande, de unas 370 habitaciones: un bufé de ese tamaño juega en otra liga que el de un resort pequeño de isla.
Conclusión útil: si la gastronomía es tu prioridad, aquí no vayas en media pensión. Reserva un régimen que te dé acceso real a los restaurantes o presupuesta los suplementos desde el principio. Nosotros elegimos lo contrario a conciencia, siendo las niñas el principal motivo.
2. El resort es una economía cerrada
Esta es la pega que más dinero te puede costar, y son tres síntomas de lo mismo:
- Cambio de divisa limitado a unos 200 €. El hotel te cambia moneda, pero con un tope bajo. Si necesitas efectivo para excursiones, propinas o compras fuera, ese límite se queda corto enseguida.
- La crema solar cuesta unos 45 €. Tuvimos que comprar una y ese fue el precio. Con dos niñas pequeñas y siete días de sol tropical, el gasto en protección solar no es marginal.
- Las actividades fuera del hotel están poco desarrolladas. Hicimos una excursión en barco, pero la oferta de excursiones por la isla organizada desde el resort se limita a un chófer haciendo paradas según elijas la zona de la isla que quieres visitar.
3. Hubo que insistir con algún arreglo en la habitación
Tuvimos que llamar varias veces por un par de incidencias de mantenimiento. Cuando vinieron, lo resolvieron rápido; el problema fue el número de llamadas hasta que vinieron. En un cinco estrellas, eso se nota.
4. Hay mosquitos y algún bicho
Es un resort de quince hectáreas de jardín tropical en una isla del Índico. Vas a ver bichos y algún mosquito, sobre todo al atardecer. Yo lo doy por inevitable en ese entorno, pero si viajas con bebés conviene llevar repelente adecuado para su edad y ropa de manga larga para la caída del sol.
Mauricio no es zona de riesgo de malaria, pero consulta la ficha actualizada del Ministerio de Asuntos Exteriores antes de viajar por si hay avisos sanitarios vigentes. El hotel facilitaba difusores para evitar los mosquitos. También he de decir que la temporada de invierno austral ayuda a que no haya tanta proliferación de mosquitos.
5. El trato del personal fue excelente
Esto no es una pega, pero va aquí porque equilibra la lista. El personal fue amable de forma consistente durante toda la semana e intentaron hacer la estancia más agradable. Por ejemplo, facilitando la preparación de purés a cualquier hora.
También pudimos ver las tortugas gigantes de Aldabra que conserva el hotel, fuera de los ojos del residente promedio. No ofrecen la visita a sus tortugas como una actividad normal, pero al vernos con niñas tan pequeñas quisieron tener ese detalle con nosotros, y fuimos a través del campo de golf a un pequeño rincón donde tenían decenas de ejemplares. Fue todo un detalle.
Conviene recordar
- Lleva toda la crema solar desde casa, y de sobra. En el hotel pagamos unos 45 € por un bote. Con niños pequeños y sol tropical, el consumo es alto.
- Cambia dinero en el aeropuerto al llegar o usa cajeros cercanos si dispones de coche. El hotel cambia divisa, pero con un tope bajo, en torno a 200 €.
- Organiza las excursiones por tu cuenta. La oferta desde el resort es limitada; los operadores locales dan más variedad y mejor precio.
- Pide la sillita de coche al hotel, por escrito y antes de viajar. Es más fiable que el mostrador de alquiler y no te obliga a cargar con la tuya. Si reservas silla con el alquiler, exige modelo y homologación por correo, y niégate a llevártela si al recogerla no te convence.
- Alquila coche. Es lo que te libera del resort y de su oferta de excursiones. Se conduce por la izquierda por lo que aconsejo que sea automático.
- Rellena el formulario digital de viaje en el portal oficial, dentro de las 72 horas previas, y gratis.
- Confirma por escrito el equipamiento de bebé antes de llegar. En nuestro caso cuna y trona venían de serie, pero conviene asegurarlo.
- Pregunta la edad mínima del club infantil en cualquier hotel que valores. En buena parte de los resorts mauricianos ronda los 3 o 4 años.
- Lleva repelente apto para bebés y ropa de manga larga para el atardecer.
- Elige la costa según lo que busques, no según la foto. Este para playa y calma, norte para vida fuera del hotel, oeste para paisaje, atardeceres y algo menos de lluvia.
- Considera el desfase horario a tu favor: dos o tres horas se gestionan bien. El vuelo largo es el reto, no el jet lag.
- Contrata seguro de viaje con cobertura médica y de repatriación.
- No intentes ver toda la isla. Es pequeña, pero las carreteras son lentas. Con niños pequeños, una excursión al día es el máximo razonable.
Preguntas frecuentes sobre Mauricio con niños pequeños
¿Es seguro viajar a Mauricio con bebés? Sí. Es uno de los destinos más estables de la región, sin riesgo de malaria y con sanidad privada de nivel aceptable. Consulta siempre la ficha actualizada del Ministerio de Asuntos Exteriores antes de viajar.
¿Cuál es la mejor época para ir a Mauricio? El invierno austral, aproximadamente de mayo a noviembre, es la estación seca y más fresca. De noviembre a abril hace más calor y es la temporada de ciclones. Con niños pequeños, la estación seca compensa.
¿Hace falta visado para ir a Mauricio siendo español? No para estancias turísticas cortas, pero sí es obligatorio el formulario digital de viaje previo a la llegada.
¿Desde qué edad se puede usar el club infantil del Constance Belle Mare Plage? Desde los 4 años. El Coconut Tribe admite niños de 4 a 11. Por debajo de esa edad la alternativa es el canguro individual, que en nuestra estancia costaba unos 8 € la hora.
¿Puedo entrar con mi hijo menor de 4 años a jugar? Nosotros lo hicimos con nuestra hija de dos años, acompañándola en todo momento.
¿Cómo es el club infantil, en realidad? Más que una guardería, es un campamento de verano: actividades dirigidas, días temáticos y juegos en grupo, pensados para niños que ya siguen una dinámica de grupo. Por eso el corte está en los cuatro años.
¿Hay que pagar la cuna y la trona? En nuestra Junior Suite Beachfront venían incluidas y ya estaban en la habitación al llegar.
¿Dan comida específica para bebés? Sí. Se puede pedir puré y el personal ayuda a gestionar la comida del bebé sin coste adicional.
¿Hay vuelos directos de España a Mauricio? Sí, desde Madrid, con aerolíneas españolas vacacionales como Iberojet, y una duración aproximada de 11 horas y media. La frecuencia es de unos tres vuelos semanales, así que conviene planificar con margen.
¿Cuánto se tarda del aeropuerto a Belle Mare? Entre 50 y 60 minutos en coche.
¿Qué tal Mauricio en julio? Muy bien, y no por casualidad. Julio es invierno austral: estación seca, máximas de unos 25 °C, mínimas de 17-20, humedad baja, mar a unos 24 °C y fuera de temporada de ciclones. Nuestra semana del 13 al 20 de julio se ajustó a esas medias. Contrapartidas: es temporada alta, y en la costa este hay que contar con algún chubasco corto.
¿Es buena idea ir a Mauricio en verano español para escapar del calor? Es una de las mejores razones para ir. Al estar en el hemisferio sur, mientras en España hay ola de calor, en Mauricio se está a 25 °C con humedad baja.
¿Y el viento en la costa este? Julio es el mes de los alisios y Belle Mare es zona expuesta: la media mensual de la isla ronda los 24 km/h. A nosotros nos tocó una semana tranquila, pero eso fue suerte y no conviene darlo por hecho.
¿Merece la pena la media pensión en el Constance Belle Mare Plage? Si piensas salir del resort durante el día, sí: cubre desayuno y cena, que son las comidas que harías en el hotel de todos modos, y te deja libre el almuerzo. Si vas a quedarte casi siempre dentro, haz números con la pensión completa. Ten en cuenta que en media pensión buena parte de la cocina a la carta queda detrás de suplementos.
¿Se puede cambiar dinero en el hotel? Sí, pero con un límite bajo, en torno a 200 €. Mejor cambiar en el aeropuerto al llegar o sacar en cajeros, que están extendidos por la isla.
¿Merece la pena alquilar coche en Mauricio con niños pequeños? En nuestra experiencia, mucho. Te libera de los horarios de los traslados y de la limitada oferta de excursiones del resort, y con niños pequeños poder salir después de la siesta y volver cuando se cansan lo cambia todo. Se conduce por la izquierda.
¿Dan sillitas infantiles las empresas de alquiler en Mauricio? Las dan, pero las que nos entregaron a nosotros no tenían anclajes isofix y no pudimos verificar que estuvieran bien instaladas. Se lo pedimos al hotel y nos prestó una sin problema. Nuestra recomendación: pídesela al hotel por escrito antes de viajar, exige modelo y homologación al alquiler como refuerzo, y llévate la tuya desde España solo si el viaje gira en torno al coche. Consulta la normativa vigente en la DGT.
¿El hotel presta sillitas de coche? En nuestro caso sí, y sin poner pegas. Pídelo con antelación y no cuando ya tengas el coche en la puerta.
¿Merece la pena contratar excursiones con el hotel? En nuestra experiencia, la oferta desde el resort era limitada. Con coche de alquiler te organizas mejor y más barato, aunque si la excursión conlleva ir a una isla o algo más de dificultad, siempre preferimos que esté organizada.




Deja una respuesta